sábado, 1 de marzo de 2014

YO DIALOGO, TU NO DIALOGAS.

LA LIBERTAD, SANCHO, ES UNO DE LOS MÁS PRECIOSOS DONES QUE A LOS HOMBRES DIERON LOS CIELOS; CON ELLA NO PUEDEN IGUALARSE LOS TESOROS QUE ENCIERRAN LA TIERRA Y EL MAR: POR LA LIBERTAD, ASÍ COMO POR LA HONRA, SE PUEDE Y DEBE AVENTURAR LA VIDA. (MIGUEL DE CERVANTES SAAVEDRA) ¡VENEZUELA SOMOS TODOS! NO DEFENDEMOS POSICIONES PARTIDISTAS. ESTAMOS CON LA AUTENTICA UNIDAD DE LA ALTERNATIVA DEMOCRATICA

sábado, 1 de marzo de 2014

GERMÁN CARRERA DAMAS, YO DIALOGO, TU NO DIALOGAS; SOY DEM0CRATA, TU NO LO ERES. 41º MENSAJE HISTÓRICO.

         La frecuencia con que se menciona el término diálogo. Las virtudes que se le atribuyen. Las esperanzas que se cree representa y que ciertamente despierta. Los discursos pro diálogo, tan diversos en sus términos como crudamente contrarios entre sí, y en cuyo favor se invoca la realización del diálogo. Todo pareciera indicar que se trata de un concepto diáfanamente percibido, a la par que de una panacea política recién descubierta. No obstante lo fundado que puedan resultar estos motivos y sentimientos, quizás vengan al caso algunas precisiones, tanto conceptuales como históricas.
        
Advierto, de inmediato, que como producto intelectual que soy  de la hoy asediada democracia venezolana, sólo alguna vez me he sustraído,-más que negado-, a dialogar. Un elemental respeto por mi oficio de historiador, y un absoluto acatamiento del sentido histórico y del ejercicio del espíritu crítico aplicado al estudio y comprensión de la Historia, me han prevenido, por ejemplo, de dialogar con alguno de los monosabios de la oficina del Ministerio del Poder popular para la policía interior, denominada Centro Nacional de Historia, -encargada de minar la conciencia histórica de los venezolanos-, acerca de los méritos del cacique “Guaicaipuró” como defensor de la nacionalidad venezolana. Respecto de ellos, he defendido y defiendo su derecho a decir torpezas; pero igualmente defiendo mi derecho a calificar de tales sus desatinos ideológicos.
         No es nueva para mí la preocupación sobre el significado del concepto de diálogo, puesto que el ejercicio de la docencia activa, la investigación sobre temas y cuestiones sensibles, y la expresión escrita de mi pensamiento, no han sido tibios en propiciar el diálogo  ni en suscitar  polémica.
         Valgan estas advertencias para ayudar a situar críticamente lo que sigue, sobre mi concepto de diálogo y sobre su papel en la historia contemporánea de Venezuela.
*     *     *     *     *
         El diálogo ha sido definido como una discusión o trato en busca de una avenencia. De no ser así, en lugar de diálogo se trataría de una conversación, de una confrontación de puntos de vista o de pareceres; o, pura y simplemente, de una controversia sin trascendencia razonable admisible por las partes que la escenifican.
Por esto los demócratas vivimos el diálogo. Por esto mismo los no demócratas, sean seudo socialistas, sean pura y simplemente militaristas, no practican el diálogo, ni pueden practicarlo sin dejar de ser lo que son.
Así, mientras el demócrata se realiza en el diálogo, porque éste es consubstancial con la práctica de la democracia, tanto el régimen seudo socialista como el militarista  se escudan tras su adoctrinamiento totalitario para apartar de sí todo contagio de diálogo, por considerarlo propicio al fomento de la disidencia. 
El régimen seudo socialista teme al diálogo porque tiene razones históricas para temer toda fisura del totalitarismo, por la cual pueda colarse la disidencia. Del totalitarismo socialista del siglo pasado han sobrevivido los regímenes que se han resistido a toda modalidad de diálogo con sus respectivas sociedades, como lo han hecho las antediluviana dinastías fidelista y norcoreana.
El régimen militar-militarista teme al diálogo porque sus jefes  han sido amaestrados en le relación mando-obediencia; y por lo mismo temen, tanto o más,  que los del régimen  seudo socialista, la disidencia delatora del para ellos detestable prejuicio denominado autonomía de pensamiento.
 Como a esas mentalidades abstrusas no les cabría concebir un diálogo sin que éste fuese portador de la justamente temida disidencia,  ahogan la sola posibilidad de ésta última en el pantano de servidumbre del que nutren su prepotencia.
         En consecuencia, visto el diálogo, en Democracia, como un despliegue de razón regido por el propósito de avenencia, ello supone el ejercicio, en primer lugar, de una voluntad de convenio o de transacción; y en segundo lugar de conformidad  y hasta de grados de unión. Por consiguiente, el que sea viable un genuino diálogo depende de que sean satisfechos los siguientes supuestos básicos:
         La identificación de los dialogantes: tanto en su condición de individuos, de grupos o de partidos, como en su representación, individual o colectiva.
         La igualdad de los dialogantes: fundada en un respeto básico, que pone a un lado las respectivamente reconocidas jerarquía y ubicación institucionales.
         La identificación de las cuestiones sobre las cuales dialogar: lo que requiere una agenda establecida; salvo que se convenga en una fase de agenda abierta, generalmente una vez terminado el diálogo, propiamente dicho, y le siga una conversación, eventualmente propiciatoria de un nuevo diálogo.
         La formulación de objetivos: por considerarse que el sólo enunciado de áreas o cuestiones no felicitará la eventual realización del propósito de avenimiento. Los objetivos deben ser reconocidos por los dialogantes como amplios, evidentes y comunes, aun cuando difieran los procedimientos para lograrlos.
         El acuerdo sobre  la necesidad o la urgencia de tomar medidas: democráticamente concebidas y acordadas de manera transparente, y formuladas en términos precisos y accesibles al entendimiento común.
         Es obvio que el cumplimiento de estos requisitos para el diálogo compromete no sólo la  buena disposición  de las partes, sino también la legitimidad de su respectiva actuación, tanto en la concertación del diálogo como en su realización y producto final; y tal legitimidad sólo puede provenir, en la República, del pleno respeto de la soberanía popular.
*     *     *     *     *
         En Venezuela contemporánea la experiencia del diálogo, así concebido, ha sido parte necesaria y fructífera de la transición desde la República liberal autocrática, en su fase degenerativa: la Dictadura liberal regionalista, hacia la República liberal democrática. Ello es prueba de que la noción de diálogo, -así concebida, lo subrayo-, es consubstancial con la vigencia de la Democracia.
         En un Mensaje histórico sólo es posible mencionar, muy sucintamente, tres ejemplos de diálogo particularmente significativos: uno de diálogo político circunstancial, otro de diálogo político institucional  y otro de diálogo político global.
         Fue un significativo diálogo político circunstancial el realizado entre el último representante de la Dictadura liberal regionalista, el Presidente General Isaías Medina Angarita, y la surgente oposición democrática, representada por el Partido Acción Democrática y su fundador Rómulo Betancourt. El temor compartido de que pudiese retornar al Poder el ex Presidente General Eleazar López Contreras,-apreciado por ambos como retorno al gomecismo, y por la opinión democrática como una acto del denominado continuismo alternativo-,  propició  un diálogo en el cual los enunciados supuestos esenciales fueron resumidos en la procurada instauración de un gobierno civil comprometido a rescatar la soberanía popular, reconociéndola como el único criterio de legitimidad  en la formación, el ejercicio y la finalidad del Poder público. Este diálogo condujo a la candidatura concertada del Dr. Diógenes Escalante a la Presidencia de la República.
         El más trascendental ejemplo de diálogo político institucional retomó los objetivos del  diálogo político circunstancial frustrado. Corrió en el lapso 1946-1948, y consistió en la participación amplia y diversa, en el proceso de formación del Poder público correspondiente a la instauración de la República liberal democrática. Tanto la convocatoria de una Asamblea Nacional Constituyente, bajo la conducción de un organismo electoral ampliamente representativo y autónomo, como la ampliación insuperable del universo electoral y el desenvolvimiento mismo de la Asamblea, dieron testimonio de una voluntad de diálogo demostrada por todas las fuerzas civiles.
         El tercer ejemplo, el de diálogo político global, partió de la designación de la Comisión Presidencial para la Reforma del Estado (COPRE), durante la Presidencia de Jaime Lusinchi, por Decreto de 17 de diciembre de 1984. Integrada con la más diversa pluralidad, sin predominio de corriente alguna, política o ideológica, sus treinta y cinco miembros dimos una altísima demostración de capacidad de diálogo al formular el Proyecto de reforma integral del Estado, orientado hacia la modernización del Estado y la profundización de la Democracia; cuyos primeros logros en el fortalecimiento de la soberanía popular padecen hoy vanos intentos de destrucción de parte de un régimen militar-militarista que reúne lo atávico con lo arcaico y que, por lo mismo, subestima el arraigo de lo históricamente adquirido por las sociedades.
*     *     *     *
El reclamo de diálogo, actualmente presente y en forma creciente, se corresponde con nuestra experiencia histórica en el rescate de la soberanía popular, y en la garantía de su plena vigencia. Esta legitimidad histórica le da al reclamo de diálogo el respaldo obligante requerido para que sean respetados los requisitos del diálogo, consubstancial con el ejercicio de la Democracia.

domingo, 23 de febrero de 2014

Mi Opinión | Mini-Documental De Venezuela

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EL DIALOGO NO PUEDE SER UN SALUDO A LA BANDERA

                                          EL DIALOGO NO PUEDE SER UN SALUDO A LA BANDERA.

   Para Avanzada Progresista la propuesta de dialogo que hemos venido sosteniendo debe entenderse como un DIALOGO SOCIAL, no como mecanismo para neutralizar la rabia de un pueblo que se siente frustrado ante un gobierno incapaz y represivo, sino un dialogo social que procure el consenso de todos los sectores sociales, económicos y políticos del país en función de resolver los problemas que más afectan a la población. Un dialogo social transparente, sin trampas, con contenidos y objetivos concretos, con plazos determinados para la ejecución de acuerdos, con la gente en la calle de manera pacífica pero contundente. Este dialogo debe estar precedido por la liberación de todos los presos políticos a propósitos de las más recientes manifestaciones, por el enjuiciamientos de los paramilitares, por el cese a la represión, por el cese a los asesinatos a los manifestantes, debe eliminarse la censura a los medios de comunicación, es decir, el DIALOGO SOCIAL debe tener un clima democrático para poder ser un verdadero dialogo, de lo contrario no será más que una treta del régimen para ganar tiempo y que el pueblo enfríe sus luchas.
   De acuerdo a lo anterior pasamos a precisar los siguientes puntos:

1)      El Estado es el responsable de la violencia generada en el país dado que él controla las armas y a sus grupos militares y paramilitares. Por ello le recordamos que el derecho a la vida es sagrado y constitucional. Basta ya de asesinar a los hijos de Bolívar.
2)      La violencia generada por el gobierno ha sido una violencia económica, judicial, policial y moral.
3)      Exigimos al gobierno el cese inmediato a la violencia, la persecución, enjuiciamientos y torturas  contra los dirigentes estudiantiles y democráticos.
4)      El gobierno debe entender que la protesta y su consecuente manifestación NO es una dadiva ni una concesión es un derecho civil y constitucional conquistado por este pueblo a lo largo de sus luchas históricas.
5)      Rechazamos la grosera dictadura mediática que ejerce el gobierno así como también las continuas agresiones a los periodistas que cubren los acontecimientos en la calle. Con esa hegemonía el gobierno miente y manipula a la opinión pública.
6)      En Venezuela sobran las causas para protestar, de allí que invocamos el derecho a la protesta no violenta pero contundente, pacífica y constitucional. El pueblo NO tiene armas.
7)      El pueblo venezolano no debe caer en la desgracia de matarse pueblo contra pueblo. La grave crisis económica que vivimos afecta al pueblo democrático y al pueblo chavista, de allí que llamamos a todo el pueblo en hacer causa común y obligar al gobierno a dialogar.
8)      Por la consideración anterior es por lo  que le proponemos al gobierno la constitución de una Mesa de Diálogo Nacional donde estén representados todos los sectores de la sociedad.
9)      Esa mesa de diálogo de abordar los problemas más grave que atraviesa la población venezolana, a saber: quiebra económica del país (inflación, escasez, desempleo y otros) inseguridad ciudadana, quiebra del sector salud, calidad de los servicios públicos, exclusión social y política, persecución política, calidad de la democracia y tantos otros que afectan la vida social del venezolano.
10)   Negarse a la constitución de la mesa de diálogo o tratar de hacer una obra de teatro con la misma es no entender que este país es de todos, es generar más violencia y muertes, es someter a nuestro pueblo a sufrir las condiciones más deplorables que se hayan conocido. De negarse esta propuesta quedará el gobierno y el señor Maduro como responsables ante la historia de lo que pueda suceder en este país.



FREDDY ALBERTO PEREZ.  DIRIGENTE REGIONAL DE AVANZADA PROGRESISTA.

jueves, 20 de febrero de 2014

¿ VIOLENTA MARCHA HACIA UN CALLEJÓN SIN SALIDA?

¿Violenta marcha hacia un callejón sin salida?

Siete muertos, decenas de heridos y detenidos, cierres de calles y autopistas con fogatas, daños a comercios, oficinas públicas, a transportes y servicios, y una sociedad políticamente más dividida y confrontada, es el saldo de dos semanas de protestas en Venezuela. Marchas masivas, ocupación de nudos viales y violentas cargas sobre los manifestantes opositores por parte de las fuerzas del orden y de grupos irregulares armados a los que se supone afectos al oficialismo, ese ha sido y es el ambiente que se respira en Venezuela.
Eso, hasta el amanecer de este jueves, porque el conflicto continúa.
Paradójicamente, las protestas con saldo tan violento se iniciaron en la remota provincia de Táchira, en los Andes del suroeste fronterizo con Colombia, en contra precisamente de la violencia, de la que se hartaron jóvenes universitarios después que malvivientes los robaron por enésima vez y llegaron a violar a una compañera de estudios.
El ping-pong de represión-más protestas-más represión-más protestas, después de que estudiantes detenidos fueran enviados a una cárcel lejana, llegó en un momento propicio para un sector radical en la variopinta coalición de partidos opositores llamada Mesa de Unidad Democrática (MUD), vencida por el Partido Socialista Unido (PSUV) del presidente Nicolás Maduro en las elecciones municipales del pasado 8 de diciembre.
El dilema de la oposición
La oposición vive un dilema acerca de qué línea ha de seguir ante el gobierno que considera casi una dictadura: acumulación de fuerzas para las próximas pulseadas –se prevén elecciones parlamentarias a finales de 2015- estos comicios estarían encabezados por el ex candidato presidencial centrista Henrique Capriles, o una confrontación, pregonada como cívica y pacífica, para acelerar la salida del poder de los herederos del fallecido líder Hugo Chávez (1954-2013).
Esta última la dirigen Leopoldo López, líder del pequeño partido centrista Voluntad Popular, María Corina Machado, diputada independiente e hija de una de las familias más acaudaladas del país, y Antonio Ledezma, alcalde metropolitano de Caracas, un socialdemócrata a quien el poder central despojó de atribuciones y recursos.
Luis Vicente León, director de la encuestadora Datanálisis“Es asombroso cómo ninguna de las dos mitades políticas de Venezuela reconoce a la otra”, afirma el analista Luis Vicente León, director de la encuestadora Datanálisis.
López, Ledezma y Machado plantearon buscar “una salida” al gobierno de Maduro, y convocaron la marchar del 12 de Febrero, bicentenario de una batalla de la guerra de independencia que se conmemora como Día de la Juventud. Los líderes estudiantiles también se sumaron, decenas de miles de personas, encabezadas por las huestes universitarias, salieron a marchar prácticamente en toda la Venezuela urbana.
Las consignas centrales fueron “La Salida” del gobierno, y expresiones de indignación por la escasez, medidas restrictivas para viajar, obtener dólares, alegatos de corrupción, el lenguaje autoritario del gobierno, la continuación de las largas cadenas de radio y TV, la permanencia de presos políticos y, sobre todo, por la inseguridad.
Sin apoyo de los medios
Dos elementos deben mencionarse obligatoriamente: uno, a diferencia de las manifestaciones políticas de otros años, esta vez los opositores no contaron con el auxilio de televisoras o radioemisoras privadas que sirviesen de altavoz a su convocatoria.
Y dos, las protestas, aunque encabezadas por estudiantes universitarios y otros sectores de clase media, calzan sobre la desazón o el desencanto popular. Entre otros aspectos esto se debe a la carestía (inflación de 56 por ciento anual, más de 70 por ciento en alimentos) y sobre todo por la escasez de bienes esenciales, alimentos como leche, harinas, aceite, azúcar, pollo, té o mantequilla. Productos de higiene como papeles, pasta dental o servilletas, gas para cocinar, un número creciente de medicinas, baterías o repuestos para automóviles, incluso comida para mascotas.
Capriles consideró que la convocatoria careció de objetivos conquistables y no buscó incorporar los sectores más pobres de la población. Estos habitualmente respaldan al oficialismo y sus demandas. El trío de “La salida” sostuvo la necesidad de encauzar el ansia de parte de la población para no cruzarse de brazos y salir a protestar.
“Parecen juegos de calle sin destino”, dijo a RNW el sociólogo Carlos Raúl Hernández, profesor de doctorado en Ciencias Políticas en la Universidad Central. “Esas marchas tienen efectividad política cuando se las combina con factores de poder como para que se produzca una insurgencia militar, lo que no se ve planteado en Venezuela”, argumentó.
Entró entonces en juego la sorpresa. Mientras la marcha en Caracas se disolvía en orden ante la sede de la Fiscalía, en el centro de la ciudad, unos individuos apedrearon la sede de esa dependencia y se produjo una reyerta. En ella participaron un grupo de manifestantes, la policía antimotines, agentes de la policía política trajeados de civil y desconocidos pertenecientes a los “colectivos”. Esa violencia dejó tres muertos y unos 20 heridos.
En los días subsiguientes, más protestas, focos de protestas, intensa intervención con equipos antimotines de la militarizada Guardia Nacional y la Policía Nacional, o de los “colectivos”.
Los “colectivos” son agrupaciones de militantes pro-oficialistas, algunos herederos de células de guerrilla urbana de hace décadas y otros que forman parte de grupos comunitarios en barriadas de tradición izquierdista de Caracas y otras ciudades.
Controlan espacios urbanos, se desplazan en grupo a bordo de motocicletas, exhiben armas de fuego cortas y largas junto a insignias del “chavismo”, son tolerados por las fuerzas del orden, se presentan a menudo con los rostros cubiertos con pasamontañas, y organizaciones vecinales y dirigentes opositores los acusan de poblar una zona gris entre el activismo político y la delincuencia común, con la que compartirían reclutas.
“La prensa”
Maduro, sus ministros y la dirigencia del PSUV denunciaron que “se puso en marcha un golpe de Estado”, y acusó a Estados Unidos de animarlo. La batalla diplomática ya alcanzó a Bogotá y a instancias como la Organización de Estados Americanos y el Mercosur. En el terreno de la prensa internacional hasta ahora pierde el gobierno, pues las crónicas e imágenes le han sido desfavorables y, por añadidura, se cortó la señal de la televisora NTN24 ubicada  en Bogotá y no pasa un día sin que se critique la cobertura de tal o cual medio extranjero. Algunos corresponsales han estado entre los 30 periodistas víctimas de agresiones como golpes y robos de equipos atribuidos a los “colectivos”.
Mientras las manifestaciones se suceden sin parar, el Estado venezolano ha actuado contra los promotores de las protestas. Así han sido abierto procesos judiciales contra López y otros jefes de Voluntad Popular, algunos de ellos a cargo de alcaldías en Caracas y Táchira. López aprovechó para darse un baño de popularidad entregándose a sus captores a la cabeza de una pacífica demostración callejera de varios miles de sus seguidores.
Y ahora qué
¿Qué sigue? El lenguaje está endurecido, el diálogo no se ve por ninguna parte. “Es asombroso cómo ninguna de las dos mitades políticas de Venezuela reconoce a la otra”, comentó a elTOQUE de RNW el analista Luis León, director de la encuestadora Datanálisis. No hay asomo de entendimiento, de pacto de convivencia, no hay árbitro a la vista, el estamento militar se muestra totalmente comprometido con el gobierno, del que forman parte numerosos oficiales activos y retirados.
El gobierno no cede a ninguna de las demandas, anuncia más medidas de control, amenaza con el estado de sitio y la militarización de provincias enteras como Táchira, los opositores están en sus trece y convocan a nuevas movilizaciones. El calendario político no prevé ninguna consulta electoral antes de finales de 2015. Febrero, el mes más corto del año, se ha tornado inusualmente largo, como un largo callejón sin salida.
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EL EXPEDIENTE MADURO.

EL “EXPEDIENTE MADURO”: …CON MUCHOS FRAUDES, MASACRES, ILEGITIMIDADES…

► 20/02/14 | EL NACIONAL: EL ESTATUTO DE ROMA LE ESPERA,… ● PRESIDENTE PIÑERA A MADURO: “LOS DD.HH SON VALORES QUE NO RECONOCEN FRONTERAS”
Nicolás Maduro,... Reuters
Nicolás Maduro,… Reuters

 ANTONIO LEDESMA: No se puede hablar de paz con toques de queda, bombas y plomo. ¿Cuál guerra civil puede propiciar un pueblo que lo que tiene es consignas?
 ELIDES J ROJAS L : Clase magistral de salvajismo malandro dieron anoche en toda Venezuela los círculos paramilitares que defiende Maduro. Hasta robaron motos
 PRESIDENTE PIÑERA RESPONDE A MADURO: “LOS DERECHOS HUMANOS SON VALORES QUE NO RECONOCEN FRONTERAS”

¿Clases de economía? : Maduro - Fidel Castro - 30.1.14: Maduro paga $ 1.250 millones en el 2014  para que lo "integren plenamente",.. Estudios Revolución
¿Clases de economía? : Maduro – Fidel Castro – 30.1.14: Maduro paga $ 1.250 millones en el 2014 para que lo “integren plenamente”,.. Estudios Revolución

¡EL ESTATUTO DE ROMA,…!
EL EXPEDIENTE MADURO: Un libro con muchas hojas
EDITORIAL – EL NACIONAL: A raíz de los sucesos de abril de 2002, se alzaron, dentro y fuera del país, multitud de voces clamando porque se constituyese una comisión de la verdad que investigase lo acontecido y precisase responsabilidades por los homicidios perpetrados durante las marchas hacia Miraflores.
El comandante eterno y su entorno escurrieron el bulto y, en complicidad con el resto de los poderes públicos, montaron una descomunal olla para exculpar a los asesinos que, desde Puente Llaguno, dispararon contra la multitud.
Finalmente se salieron con la suya, eludieron sus responsabilidades y endilgaron la culpa a los comisarios Vivas, Forero y Simonovis y a ocho agentes de la Policía Metropolitana que fueron condenados y encarcelados por delitos que no cometieron.
Doce años después, Maduro procura, de igual manera, sacarle el cuerpo a su responsabilidad en las muertes ocurridas en las manifestaciones pacíficas llevadas a cabo en todo el país.
Está demostrado que estas protestas fueron desnaturalizadas por agentes provocadores y agitadores del oficialismo, que se infiltraron siguiendo las orientaciones de quien dice ser presidente.
Hoy deben abonarse esas muertes (así como las ocurridas en las manifestaciones posteriores a la última elección presidencial) al expediente por el cual se debería abrir juicio por crímenes contra la humanidad a Maduro y a sus colaboradores más cercanos, entre ellos el gobernador del estado Carabobo, Francisco Ameliach, cuyas arengas a la policía y a los colectivos paramilitares para que lanzaran un “ataque fulminante” han dado como resultado trágico la muerte de Génesis Carmona, estudiante y miss de belleza.
Esta vez le será difícil sacudirse de culpas. A la ilegitimidad de origen, producto de la conspiración, confabulación y asociación para delinquir con el resto de los poderes públicos, que ya, de suyo, constituyen elementos más que suficientes para levantar un expediente a Maduro, habría que agregar las sospechas de fraude y los delitos de usurpación y peculado de uso.
Y qué decir de la persecución y encarcelamiento por motivos políticos practicados con su anuencia por una justicia alcahueta.
Maduro debe responder ante una corte internacional por la responsabilidad que como jefe de Estado, legal o ilegal, le corresponde directamente en violaciones, secuestros y allanamientos llevados a cabo por cuerpos de seguridad y colectivos paramilitares aleccionados por sus discursos de odio y violencia.
Haber imputado a Leopoldo López de nueve cargos a cuál más estrambótico no hace sino reforzar la certeza de que Maduro sabe perfectamente que no puede ocultar sus bajezas y tendrá, tarde o temprano, que pagar por sus culpas.
López, será, como Simonovis, un preso por razones políticas.
Un ciudadano arbitrariamente detenido como la jueza María Lourdes Afiuni.
Pero llegado el momento, a Maduro la justicia lo puede tratar, de acuerdo con el Estatuto de Roma, por crímenes de lesa humanidad

LA REVOLUCIÓN COBARDE

La revolución cobarde

Lo que pomposamente llaman “revolución” no cuenta con un instante de heroicidad en toda su sórdida trayectoria. Nació cobarde y morirá cobarde.
Partió de oficiales que violando juramentos reptaron entre sombras de cuarteles, forjando una logia que profanó el ideario del Libertador, importó teorías nazis del antisemita Ceresole, y cortejó al viejo general Pérez Jiménez.
Debutó entre gallos y medianoche, con ataque traicionero y agenda de muerte. Ante la menor resistencia se rindió, protegida por larvas sembradas en el alto mando que colaboraron en promover un líder.
Trocaron el disfraz. En Venezuela recogieron desperdicios del fracasado comunismo y en Cuba obtuvieron el tenebroso respaldo de la dictadura más sádica del continente americano.
Con dos caras -una que pedía freír cabezas de adversarios en aceite hirviendo y otra de mansa paloma- lograron una victoria electoral con el descontento de quienes días antes apostaban a una reina de belleza por apenas manifestar una frustración democrática.
Con el poder y sus resortes en sus manos agigantaron la imagen de un exhibicionista de impresionantes dotes histriónicas y comunicacionales, que hipnotizó a quienes viven del día a día, sin horizontes, irresponsablemente brindando limosnas y expectativas que encubrían un megalómano culto a la personalidad.
En un primer choque abierto con militares institucionales se esfumaron sin resistencia: “lo cual aceptó”. Se escondían o buscaban asilo en Cuba mientras les reponían los mismos que les quitaron, y luego reaparecieron por los albañales de Miraflores.
Armaron bandas de criminales para atacar a opositores y coaccionar a la sociedad civil: La misma farisaica táctica de Hitler y sus Camisas Negras y de Fidel Castro con las Brigadas de Respuesta Rápida. Por eso no reprimen al hampa, porque dentro de ella están sus tropas de choque.
En permanente huída hacia adelante despilfarraron más de un millón de millones de dólares en dádivas, compras de conciencias, corruptelas y malversación. En medio de un saqueo sin precedentes en la historia venezolana, crearon una casta de burdos nuevos ricos exhibicionistas y de incomparable arrogancia, similares a los narco-mafiosos colombianos en agresividad y mal gusto.
Ahora todo les hace crisis. Y la bestia herida-sin caudillo y en debacle económica- responde del único modo que sabe un esbirro: Con zarpazos de cobardía, crueldad, traición y falsedad. Pero más allá de las balandronadas de un manganzón de barrio o de un tarugo cuartelero se percibe que el final del episodio será tan cobarde como su inicio.

14F frente a la embajada venezolana en argentina. Estudiantes opositores...

domingo, 9 de febrero de 2014

Instalan nueva cámara municipal de Palavecino

Instalan nueva cámara municipal de Palavecino

GOBERNAR EN VENEZUELA: LA ESTRATEGIA DE CULPAR AL OTRO.

Gobernar en Venezuela: la estrategia de culpar al otro; por César Batiz

Por César Batiz | 8 de Febrero, 2014
“¡Les voy a dar hasta el lunes que viene! Si los encontramos violando la ley, tomaremos las medidas más radicales que haya que tomar”, amenazó el Presidente de la República, Nicolás Maduro, a los empresarios y comerciantes. Se refería ese martes, en el acto de conmemoración del 4 de febrero, a la Ley de Costos y Precios Justos, nueva arma en medio de una guerra iniciada en noviembre contra los especuladores, empresarios y comerciantes del sector privado a quienes la vocería oficial del Gobierno culpa de la escasez de alimentos e inflación.
Pero para el Ejecutivo Nacional la responsabilidad recae en otros. No sólo en el caso de la escasez y la inflación. Los raspacupos son los señalados de la crisis de divisas. En el caso de los apagones, apunta a los derrochadores de energía y los saboteadores. De la corrupción, al capitalismo. Cuando se agotan los recursos, corresponde adjuntar los pecados a los cuarenta años de la Cuarta República. Así, con esa formulación discursiva, el poder administra las culpas sin llegar a tocar los 15 años de revolución chavista.
“El Gobierno actúa reactivamente y echa la culpa a otros”, sentencia Jesús Seguías, presidente de Dantin Corp y consultor político, quien reconoce que Maduro se encuentra en “su legítimo derecho de intentar mantenerse en el poder y demostrar que puede hacerlo bien”. Asegura que en medio de ese propósito usa el viejo truco de buscar un enemigo interno.
Del totalitarismo y la banalización. Jairo Lugo, profesor venezolano en la Universidad de Sheffield, en Inglaterra, cita a expertos como Herman Finner (quien en 1941 escribió el libroResponsabilidad Administrativa y Gobiernos Democráticos)  y Carl J. Friedrich (catedrático de Harvard que analizó sistemas populistas con tendencia totalitaria, como el nazismo) para sustentar que un gobierno que no puede cumplir sus promesas ni ser eficiente debe buscar un chivo expiatorio. “Esa ineptitud de la gestión actual, si seguimos la lógica de los autores citados, se debe fundamentalmente a su estructura interna, caracterizada por una tendencia totalitaria que deriva de la tradición militar y marxista del movimiento revolucionario bolivariano”, puntualiza Lugo.
Desde otro ángulo, Orlando Villalobos, profesor de la Escuela de Comunicación Social de la Universidad del Zulia y director del Centro de Investigación de la Comunicación e Información (Cici), considera que “la oposición banaliza lo que ocurre y propone una lógica de lo que sucede desde una óptica simplificadora. Se desacredita cualquier política gubernamental y se obvia, como dice el filósofo y sociólogo Edgar Morín, que estamos frente a una complejidad que no permite separar lo que está tejido junto. Nos hallamos en una coyuntura en la cual resulta inseparable lo económico, político, sociológico y afectivo”.
Pero las críticas a la gestión se dejan escuchar más allá del redil opositor. Los anuncios en política cambiaria realizados la semana del 24 de enero por parte del ministro de Petróleo y Minería, Rafael Ramírez, y el presidente del Centro de Comercio Exterior, Alejandro Fleming, provocaron que sectores afectos al chavismo expresaran a través del portal Aporrea su rechazo a la vocería oficial. Como muestra, un botón. “Ministro Rafael Ramírez, no intente mojonearme”, escribió Neftalí Reyes. La colaboradora de ese medio, Ana López, preguntó: “¿Y dónde están los responsables de la mega estafa de Cadivi?”, mientras que Carmen Elisa Duarte espetó en su artículo “Soy una raspacupo, ¿y?”, todas expresiones de rebeldía ante la administración oficial de la culpa.
Dos días antes de la alocución del 4 de febrero, y también en medio de otro acto conmemorativo para el oficialismo por los 15 años de la llegada al poder del chavismo, el Presidente dijo: “Pónganse en mis zapatos. A los criticones de oficio los llamo a la reflexión. Yo sé a quién le estoy hablando”, expresión que recogió el director del diario Tal Cual, Teodoro Petkoff, en un editorial, para agradecer “la ingenua sinceridad de quien admite, sin tapujos ni esguinces, que el cargo le queda grande”.
El viejo truco. Recuerda Seguías que durante la llamada Cuarta República, el presidente entrante y su equipo solían culpar a la administración anterior en los primeros años de gestión. De ahí expresiones como la del ex presidente Luis Herrera Campins cuando anunció en 1979 aquel “Recibo un país hipotecado”.
La particularidad del chavismo es que en su discurso, tras 15 años de gestión, la responsabilidad de las promesas incumplidas, como la transformación carcelaria o la evolución a una economía que se aleje del modelo rentista, corresponde a quienes gobernaron los 40 años anteriores.
Precisamente, tanto Seguías como Lugo coinciden en señalar el fracaso del modelo económico de la revolución, el cual fue sostenible hasta ahora gracias a la renta petrolera. Para el presidente de Dantin Corp, ésa es una situación que heredó el presidente Maduro y por eso está obligado a manejarse de forma que logre defenderse de los enemigos dentro del chavismo, más que de la oposición, la cual presenta un poder menguado en un año sin elecciones. ”El mandatario en el fondo debe tener la percepción política de que ellos son responsables de la corrupción y que la burguesía parasitaria nació en el seno de la revolución “, enfatiza Seguías antes de agregar que el Presidente “sabe que debe dar un viraje, pero el problema radica en cómo hacerlo sin daños”.
Lugo aprecia la intención gubernamental de apuntar a una gestión más tecnocrática que ideologizada, pero “su propia debilidad política lo ha hecho radicalizarse y por ende sigue excluyendo a los mismos agentes que le podrían dar un poco más de eficiencia”. Ante esta circunstancia, en opinión del profesor de la Universidad de Sheffield, Maduro y su equipo reparten culpas entre ciudadanos e instituciones.
Para Villalobos la situación resulta aún más compleja que evadir o adjuntar responsabilidades de una forma simplificada. El catedrático considera que la sociedad venezolana toda se enfrenta a un inmenso reto de cambio en una cultura que “justifica el raspacupo, el ‘bachaqueo’ de alimentos y de gasolina; que racionaliza el contrabando y justifica la fuga de capitales, en una especie de sálvese quien pueda, antes de que nos dé alcance el capitalismo salvaje o esa desdicha que anda suelta llamada crisis”

¿ Cómo se democratizan los regímenes híbridos como el de Venezuela?

El Faro: ¿Cómo se democratizan los regímenes híbridos como el de Venezuela?

FaroPor: Benigno Alarcón / 06-02-2014
El pasado domingo 2 de Febrero un grupo de líderes políticos, entre los que destacan María Corina Machado, Antonio Ledezma y Leopoldo López, convocaron a una Asamblea de calle en la Plaza Brión de Chacaíto para proponer el inicio de una nueva etapa en la oposición a la que denominaron ¨LA UNIDAD EN LA CALLE¨ y ¨LA SALIDA¨, para hacer referencia a un giro no electoral de la lucha política. ¿Es ésta propuesta ingenua o contraproducente como denuncian, intuitivamente, algunas de las voces de la crítica ilustrada de la oposición, o es esta una propuesta con sentido?
Creo que la mejor forma de contestar esta pregunta es apartándose de la racionalización de lo que queremos creer, para revisar, con una dosis de humildad y apertura intelectual, cómo han sucedido las transiciones en otros países gobernados por dictaduras cerradas o por regímenes híbridos, como lo es éste con el que tenemos que lidiar en Venezuela.
En 1994 un importante y conocido libro sobre transiciones a la democracia llamado “La Tercera Ola” fue publicado por Samuel Huntington. En este estudio, Huntington describe la forma en que los procesos de democratización se habían producido en el mundo a partir del golpe de estado de Portugal en 1974 y el inmediato llamado a elecciones, en lo que se conoció como la Revolución de los Claveles.
Huntington hace importantes contribuciones a la comprensión de las transiciones a la democracia, pero dos de las más significativas tienen que ver con la forma en que la democracia se va imponiendo progresivamente en el mundo. Observa este autor que los procesos de democratización se han dado por avanzadas progresivas en el mundo, a las que él llama “olas”, de ahí el nombre de su libro, aunque después de cada una de ellas ha habido retrocesos puntuales en los que algunos países han vuelto a regímenes de gobierno autoritarios por debilidad institucional, guerras internas, insatisfacción con los resultados de la democracia, o por manipulaciones del sistema que han permitido el uso de la soberanía popular para ponerla a la orden de regímenes sin vocación democrática, como de hecho ha sido el caso de Rusia tras la Perestroika; Ucrania tras la revolución Naranja que hoy trata de re-editarse y la misma Venezuela después de cuarenta años de una democracia que parecía sólida y estable y demostró no serlo.
La segunda observación importante de Huntington que interesa destacar está en la diferencia entre la forma en que se han producido las democratizaciones entre la primera y la tercera ola. Huntington identifica la Primera Ola de Democratización en el período comprendido entre 1826 y 1926, en el cual muchos países alcanzaron la democracia como resultado de haber triunfado en sus guerras de independencia en lo que fue un período importante de descolonización. Posteriormente, entre 1943 y 1962, durante la Segunda Guerra Mundial y durante lo que fue el período de mayor tensión de la Guerra Fría, otro importante grupo de países entraron a engrosar la lista de países democráticos como resultado de su independencia tras ser descolonizados, o por imposición extranjera tras haber sido derrotados en la guerra. Finalmente, Huntington identifica un nuevo período de democratización, La Tercera Ola, que se inicia en 1974 con el golpe de estado perfecto y sin sangre y el inmediato llamado a elecciones en Portugal (Revolución de los Claveles). Este período que Huntington no llega a cerrar, y por ello algunos autores piensan que no ha concluido mientras otros ubican los procesos actuales que se vienen desarrollando en el Medio Oriente y el Norte de África (Sahara Occidental, Egipto, Túnez, Argelia, Bahréin, Libia, Jordania, Mauritania, Sudán, Omán, Yemen, Arabia Saudí, Siria, Líbano, Marruecos, Yibuti, Irak, Somalia, Irán y Kuwait), también conocidos como la ¨Primavera Árabe¨, en el inicio de ¨La Cuarta Ola¨, se caracteriza fundamentalmente por la socialización de los procesos de transición. En otras palabras, los procesos de transición democrática no son impuestos por fuerzas internas, y ni tan siquiera por pequeñas élites locales, sino que por el contrario son procesos sociales en donde el protagonismo cae principalmente sobre la sociedad y su éxito depende en esencia de la participación de la gente en estos procesos.
¿Cómo y quiénes producen las transiciones a la democracia?
Otro importante autor, Juan Linz, hace una interesante categorización que trata de explicar cómo estas transiciones se producen al reconocer que existen tres tipos básicos que dependen del balance de poder entre el gobierno y la oposición, y la forma en que estos dos sectores interactúan entre ellos. Linz llama a estos tres tipos de transición: Ruptura, Reforma y Ruptforma. Analicemos en qué consiste cada uno:
a) Ruptura: Linz incluye dentro de esta categoría a aquellos procesos en donde la oposición lidera las iniciativas democratizadoras y la élite gubernamental colapsa y termina siendo expulsada del poder. Al contrario de lo que mucha gente cree, las rupturas son la forma menos frecuente de transición, e incluso, cuando se dan, los remplazos en el poder no suelen completarse y lo que normalmente se presentan son cambios de liderazgo dentro del mismo régimen autoritario, bien sea por golpes de estado de militares a militares con poder, arreglos internos, traspasos de posición entre miembros de la élite gobernante en regímenes de partido único, o sucesiones por la muerte del líder en regímenes personalistas.
Para que estos procesos se produzcan es necesario que la oposición goce de niveles muy importantes de legitimidad y poder, así como de una gran capacidad organizativa, mientras que la élite gobernante se encuentra en un proceso de franco declive de su legitimidad y de pérdida de toda su capacidad de maniobra política. Los casos de ruptura suelen darse en situaciones altamente radicalizadas en donde no existen actores moderados dispuestos a las reformas dentro del gobierno o éstos son muy débiles, mientras quienes tienen el poder real están más radicalizados y solo cuidan de mantener el status quo. En los casos en los que se han presentado rupturas, la Fuerza Armada ha sido un factor fundamental por ser el más importante soporte de los regímenes autoritarios. La pérdida de apoyo del sector militar manifestada en forma activa (apoyo a la oposición o golpe de estado) o pasiva (resistencia a identificarse y tomar partido por el gobierno, o a usar la fuerza contra la población civil), ha sido siempre necesaria para lograr el remplazo de regímenes autoritarios mediante una ruptura. Uno de los mejores ejemplos es el de la Revolución de los Claveles en Portugal.
b) Reforma: También conocida como transformación, fue hasta 1990 la forma más común de transición. Este tipo de transiciones se presenta en aquellos casos en que el gobierno es más fuerte que la oposición, pero las élites en el poder han decidido iniciar el proceso democratizador que es controlado desde el mismo gobierno y dosificado a su conveniencia. Este tipo de transiciones ocurre normalmente en regímenes que aún gozan de una gran fortaleza, en muchos casos gobiernos militares o autoritarismos sólidamente establecidos que mantienen altos niveles de respaldo público.
Pero, ¿por qué regímenes sin amenazas reales a su hegemonía deciden permitir procesos de transición?. Han existido varias razones, entre las cuales pueden enumerarse las siguientes:
1. Los reformistas en el gobierno comienzan a temer por su sustentabilidad en el mediano o largo plazo y los potenciales costos de mantenerse en el poder, lo que hace deseable preparar el terreno para una salida honrosa, mientras aún tienen el poder para negociar y controlar las condiciones bajo las cuales permitirían cambios en el poder. Un buen ejemplo es la transición mexicana tras casi 60 años de monopolio del poder;
2. En muchas ocasiones, la apertura del régimen se produce frecuentemente bajo la convicción equivocada de que no se perderá el poder y servirá para dividir a la oposición y re-legitimarse. La reforma emprendida por el gobierno de Pinochet tras la pérdida del referéndum es un buen ejemplo de esta situación;
3. En otras oportunidades el gobierno acepta emprender reformas tratando de alcanzar ciertos beneficios, tales como reducir el peso de sanciones internacionales, disminuir la presión internacional, obtener recursos de los organismos multilaterales (Banco Mundial, Fondo Monetario Internacional). El reciente caso de Irán tras la derrota electoral de Ahmadinejad es ilustrativo de esta situación;
4. En otros casos, no menos frecuentes, la elite gobernante percibe que el actual régimen es insostenible en el mediano plazo y su país se encuentra listo para asumir la democracia, y desean ser los protagonistas del proceso, controlando la transición, lo que reduce los riesgos asociados a la pérdida de control sobre el proceso. Un excelente caso que ilustra esta situación es él de la transición a la democracia española tras la muerte de Franco.
c) Ruptforma: Este vocablo ideado por Juan Linz para combinar los dos tipos anteriores, ruptura y reforma, describe una forma de transición que es hoy en día la más frecuente. En estos casos las transiciones a la democracia son producto de la acción conjunta de gobierno y oposición. Ello es posible cuando quienes están en el poder perciben que el status quo del gobierno es ya o puede ser en el corto plazo precario, por lo que los actores dominantes del gobierno reconocen la imposibilidad de mantenerse en el poder en el mediano plazo y están dispuestos a negociar la transición para evitarse lo que podría ser un desenlace fatal. Para que esto sea posible es necesario que los actores con mayor poder tanto del lado del gobierno como de la oposición estén dispuestos a asumir posiciones moderadas que les permitan negociar.
Para que tal escenario sea posible es necesario que los radicales del lado del gobierno no tengan la capacidad para controlar una potencial escalada del conflicto, así como la de que los actores extremos de la oposición no sean lo suficientemente fuertes para expulsar al gobierno unilateralmente, por lo que ambas partes terminan por aceptar las ventajas de una transición negociada. El proceso avanza cuando se ha generado la confianza necesaria entre actores claves en ambos lados para que el riesgo de negociar luzca menor al riesgo de la confrontación para ambas partes.
Cuando hablamos de actores claves tanto en el gobierno como en la oposición, nos referimos, básicamente, a aquellos individuos o entidades que son capaces de garantizar alternativas mejores a las que las partes pudiesen conseguir si no aceptan negociar. En tal sentido, tanto del lado del gobierno como de la oposición son actores claves aquellos que gozan de mayor legitimidad y/o tienen el poder y los recursos (humanos y/o materiales) para imponer, por la fuerza si fuese necesario, un proceso electoral y sus resultados. Es así como tradicionalmente todos los procesos de transición, en mayor o menor medida, suelen ser consecuencia de importantes divisiones dentro del régimen autoritario mismo, principalmente entre actores moderados y radicales (O’Donnell y Schmitter, 1989), lo que implica la separación de la élite gubernamental de actores que controlan determinados espacios de poder.
El siguiente cuadro nos permite comprender la frecuencia con que estos tres tipos de transiciones se han dado entre los años 70 y el día de hoy (colocamos entre paréntesis procesos de transición aún sin consolidarse):
Procesos
Régimen de Partido Único
Régimen Personal
Régimen Militar
Oligarquía Racial
Reforma
16 países
Taiwán, Hungría, México, URSS, Bulgaria
España, India, Chile
Turquía, Brasil, Perú, Ecuador, Guatemala, Nigeria Paquistán, Sudan
 
Ruptforma
21 países (+2 en proceso)
Polonia, Checoslovaquia, Nicaragua, Mongolia, Ucrania, Georgia, Bulgaria.Eslovaquia
Nepal, Croacia, Serbia, Kirguistán, Túnez, (Egipto), Túnez, (Yemen)
Uruguay, Bolivia, Perú, Honduras, El Salvador, Corea
Sudáfrica
Ruptura
países (+ 1 en proceso)
Alemania Oriental
Portugal, Filipinas, Rumania, (Siria)
Argentina, Grecia
 
Intervención
3 países (+2 en proceso)
Grenada, (Afghanistan)
Iraq, (Libia)
Panamá
 
El espacio disponible nos obliga a parar aquí esta semana, pero nos dedicaremos la próxima a concluir, en base a lo hasta ahora dicho, si lo que María Corina Machado, Antonio Ledezma y Leopoldo López han llamado ¨la Unidad en la Calle¨ tiene algún efecto real posible sobre las probabilidades reales de encontrar ¨La Salida¨.