blog sobre aspectos sociales, políticos y educativos de America Latina y el Caribe
martes, 28 de mayo de 2013
Epistemología de la Gerencia Avanzada: Construcción del Conocimiento
Epistemología de la Gerencia Avanzada: Construcción del Conocimiento: ¿Cómo el hombre conoce? En el siglo XXI, se acrecienta esta pregunta ¿Cómo el hombre conoce? con lo cual los estudiosos más ...
Epistemología de la Gerencia Avanzada: REFLEXIONES DE CIERRE DE EPISTEMOLOGÍA DE LA GEREN...
Epistemología de la Gerencia Avanzada: REFLEXIONES DE CIERRE DE EPISTEMOLOGÍA DE LA GEREN...: REFLEXIONES DE CIERRE DE EPISTEMOLOGÍA DE LA GERENCIA AVANZADA 1. ¿CÓMO EL HOMBRE CONOCE? Desde el siglo IV antes de nuest...
Epistemología de la Gerencia Avanzada: BASES DE LA EPISTEMOLOGÍA A COMIENZOS DEL SIGLO XX...
Epistemología de la Gerencia Avanzada: BASES DE LA EPISTEMOLOGÍA A COMIENZOS DEL SIGLO XX...: MSc. Bracamonte Yazmín MSc. Martínez José La investigación realizada por el Dr. Miguel Martínez, sobre las bases de la...
domingo, 26 de mayo de 2013
El "Legado" de Mario Silva.
El “legado” de Mario Silva Venezuela / by Editor / on 25/05/2013 at 6:08 PM /
Todos aquellos que creen que la salvación de la “revolución bolivariana” está en apoyar a Maduro contra Diosdado, parecieran no captar la esencia de la situación: Ambos representan la continuidad de la política y economía que ha conducido a la sociedad venezolana a la crisis que padece en todos los órdenes.
El “legado” de Mario Silva… O el chavismo al desnudo
Pablo Hernández Parra / Soberania.org
No es la intención analizar, ni considerar los “acertijos y predicciones” de los politólogos y adivinadores de oficio, tanto del chavismo como de la oposición, que presentan escenarios e hipótesis del tipo: “¿A quién beneficia las confesiones de Mario Silva?” “¿Qué hay detrás de la grabación?” “¿Quién la filtró?” ¿Es un peine o una trampa del Sr. Diosdado Cabello? Estas interrogantes lejos de captar la esencia de la situación y el meollo de la confesión-denuncia de Mario Silva, lo que hacen es desviar el análisis hacia cuestiones totalmente secundarias y sin importancia.
Igualmente carece de valor, dentro de la crisis política- económica que vive el país, plantearse si hay que acusarlo de traición de la patria, homicidio o delator. Todos estos escenarios, análisis y acusaciones formuladas desde el gobierno u oposición contra Mario Silva, son insignificantes, ante la dramática crisis que sacude al país, cuyo embate apenas comienza a sentir con fuerza la mayoría de la población.[1] Qué representarían los dos supuestos homicidios que confiesa Mario Silva ante los 150.000 homicidios impunes acumulados en estos 14 años de gobierno militar, y particularmente ante las más de 12.000 ejecuciones cometidas por los cuerpos policiales y militares del país.
¡Traición a la Patria!, gritan los señores nacionalistas, porque Silva haría de informante ante un agente de inteligencia extranjero y le “confiesa secretos de Estado”. En qué afectan al país estos supuestos secretos, denunciados y conocidos por todos, cuando TODOS -gobierno y oposición- callan miserablemente ante la entrega en propiedad al capital petrolero internacional y gobiernos extranjeros, de los yacimientos petroleros, mineros y empresas básicas del país y la hipoteca del petróleo, aluminio y hierro de Venezuela.
¿Delator y sapo, porque confiesa lo que ha sido denunciado y conocido por chavistas y opositores desde hace muchos años? Consideramos más apropiado valorar las confesiones de Mario Silva como el “legado”, de un personaje que habla de “inmolación y sacrificio”, que convoca a seguir el ejemplo del Comandante Supremo, que llama al combate al pueblo chavista contra el “gran enemigo interno de la revolución”, mientras anuncia que se va a la Habana a “tratarse la vesícula”.
Retomamos el análisis, partiendo de la situación política económica de la Venezuela post Chávez, y ahora de las palabras del Sr. Silva, incluyendo su “Reflexión” publicada en Aporrea.org al día siguiente de conocerse sus confesiones, analizamos los hechos con base a las siguientes premisas:
1.- Las declaraciones de Mario Silva son autenticas. No son ningún montaje, ni falsificación del Mossad israelí, de la CIA u otra agencia de inteligencia del imperio. La gestión del propio gobierno, declaraciones de algunos personeros del mismo y la salida del aire del programa La Hojilla, solo confirman claramente que se trata de una confesión pura y simple del Sr. Silva, y que fue puesta en circulación por él mismo[2].
2.- Las acusaciones y denuncias que hace Mario Silva, no son novedosas para nadie, ni distintas a las que, desde hace años, se hicieran con pruebas y documentos desde el seno propio gobierno, desde las bases chavistas y desde la misma oposición. Muchas de ellas reposan en la Contraloría Nacional, Fiscalía General de la República, Asamblea Nacional y en el despacho de la Presidencia. Lo que hoy denuncia Mario Silva, con marcado sensacionalismo[3], ya lo denunciaron en el pasado otros personeros chavistas como Luis Tascón, Muller Rojas y hasta el mismo Giordani que en una oportunidad denunció a la Boliburguesía[4].
Quien lea con detenimiento las declaraciones de Silva no encontrará UN SOLO HECHO DE CORRUPCION O TRAMPA QUE NO SE HAYA SEÑALADO EN EL PASADO. Los personajes a los cuales se acusa en la declaración son los viejos y ampliamente reconocidos personajes de la corrupción y de las trampas dentro del chavismo y del gobierno. Si nos ocupamos de revisar aquellas denuncias concluiremos que Mario Silva se quedó corto ex profesamente en sus señalamientos y que no aportó nada nuevo en relación a los hechos y sus autores. Los diferentes protagonistas que aparecen, como la “corte de vampiro” y el “sapo Arreaza”, no añaden ningún elemento determinante a los ya denunciados con anterioridad. Toda la base chavista y muchos de los dirigentes, en especial los que proceden de la llamada izquierda del siglo pasado, conocen perfectamente a los viejos protagonistas del nuevo escándalo, su origen, procedencia y su condición de “arribistas”, ahora llamados “enchufados”.
No es éste el fondo de la acción de Silva, cuya posición se resume en que la revolución bolivariana, el proyecto y legado de Chávez, se encuentra ante un grave peligro, ante una virtual liquidación, si Diosdado Cabello y los militares que le siguen, los llamados Centauros de la promoción militar de 1987, mantienen el control de los sectores fundamentales del poder[5], y sobre todo ahora que de los 42 generales ascendidos el año pasado, 26 pertenecen a la promoción de Diosdado. A juicio de Mario Silva, el presidente Nicolás Maduro está cercado y entrampado por Cabello y la única salida sería detener a éste y sus cómplices en su propósito por cualquier medio. Se trataría de detener a la ya consolidada Boliburguesía dirigida por los militares, unida por mil vías a la ultra-derecha nacional y extranjera principalmente por la vía de la Banca, importaciones, contratos y comisiones y al negocio del narcotráfico, incluyendo en ella a ese tenebroso personaje llamado José Vicente Rangel. En pocas palabras, al igual que a Lusinchi, a Mario Silva le podíamos repetir la frase de Luis Herrera: “tarde piasteis pajarito”.
¿Qué expresa Mario Silva con esta posición? ¿A cuáles sectores sociales representa? Simplemente a la masa chavista que desde los propios inicios del gobierno, pero especialmente desde el 2002, vienen denunciando con pruebas y hechos el avance y consolidación de una capa de militares principalmente anticomunistas y dirigentes chavistas que se han enriquecido a partir de los negocios del Estado, bajo la manifiesta protección del propio Chávez.
Las declaraciones de Mario Silva evidencian la inevitable implosión de un movimiento estrictamente militar en sus orígenes[6], apoyado en la voluntad de un caudillo, que a lo largo de toda su carrera como conspirador, candidato electoral y presidente de la Republica ha sido apuntalado y apoyado en todo momento por los factores de poder y que, es justo reconocerle, supo usar y abusar a su antojo de los sectores civiles que, derrotados, frustrados y sobre todos carentes de ideología y de programa, se montaron en el autobús de la llamada “revolución bolivariana”, sin conocer al chofer, pero sobre todo sin estar al tanto de la ruta y fin de dicho transporte.[7]
Sobra decir que a partir del 08 de diciembre, con el nombramiento de Maduro como sucesor de Chávez, recrudeció la lucha por el control del gobierno. Durante tres meses, la camarilla militar encabezada por Maduro-Cabello se dedicó al arte de ganar tiempo para reordenar y adecuar sus fuerzas, forjar alianzas temporales, preparar ideológicamente -bajo un manto mítico religioso- a los seguidores del difunto caudillo, erigiendo su figura en una suerte de nuevo dios oficial, para hacer política bajo la sombra de su imagen y encubrir todas las carencias y penurias con la sola invocación del nombre y los atributos del presidente fallecido. Al bautizarlo de COMANDANTE SUPREMO y ETERNO, colocándolo por encima del Libertador, el objetivo de la camarilla militar-política era evidente, como acertadamente lo descifrara la BBC Londres, convertirlo en “Una especie de héroe mítico, una figura cuasi religiosa, un Padre por el que habrá que seguir apoyando a la revolución. La idea es que como el Cid Campeador, Chávez siga ganando batallas para los suyos aun después de muerto”.
Toda esta táctica no persiguió otro fin que la preservación del poder, por las buenas o por las malas, como abiertamente lo pregonaron los voceros políticos y militares de la “revolución”, en especial sus flamantes ministros de Defensa y el jefe del Comando Estratégico Operacional (CEO); la mentira, el secretismo, la manipulación, el engaño, las amenazas y el atropello, fueron las principales armas de coacción y de propaganda política de la camarilla militar-política detentadora del poder gubernamental.
Y no podía ser de otra manera, dada la orfandad en que quedaba esa dirección, sin ningún líder que sustituyera al caudillo fallecido. Empezando sus dos principales paladines: Maduro y Cabello, fueron rechazados en 2007 por la militancia del propio PSUV, cuando este partido efectuó la elección de su dirección. Ante esta dramática orfandad, la única táctica de los “herederos” consistió en convencer y legitimarse ante los seguidores del Presidente fallecido, invocando perennemente su nombre, hasta el extremo ridículo de autoproclamarse “Hijos de Chávez”, como si el liderazgo fuese una corona que se heredaba familiarmente. La lealtad y juramento ante la memoria de Chávez fue el único punto en el que convergieron todas las sectas y grupos que conforman el PSUV. No les convocó un programa, ni ideología, solo la veneración, lealtad y la obediencia a la última voluntad del caudillo:
“si algo ocurriera, repito, que me inhabilitara de alguna manera, Nicolás Maduro no sólo en esa situación debe concluir, como manda la Constitución, el período; sino que mi opinión firme, plena como la luna llena, irrevocable, absoluta, total, es que en ese escenario que obligaría a convocar como manda la Constitución de nuevo a elecciones presidenciales, ustedes elijan a Nicolás Maduro como presidente de la República Bolivariana de Venezuela. Yo se los pido desde mi corazón.”[8]
Así comenzó toda la parafernalia y campaña mítico-religiosa montada durante la agonía y muerte de Chávez. Lo que ocurrió en esos meses siguientes hasta hoy son las pruebas irrefutables de que detrás de la dirección político-militar del llamado chavismo, no hay nada más que una profesión de fe, una nueva religión basada en un solo elemento: Supuesta fidelidad y lealtad al supremo comandante, y al único programa político de sus seguidores: “No me den, pónganme donde haiga”.
Robo y saqueo al tesoro público, he ahí el ideal de la “dirección político-militar” chavista. Y al igual que ocurre con toda secta religiosa, o partido político construido en torno al culto de la personalidad del “profeta”, a su muerte los discípulos se dividen en torno a la interpretación de la palabra esclarecida por aquél y, como es de esperarse, muerto el Páter Familias, cada hijo o discípulo que se considere elegido, construye su propia congregación. Es por ello que el único objetivo que aglutinó temporalmente a los diversos grupos y sectas que conforman el PSUV y al gobierno el 14 de abril, fue conservar el gobierno y el control de la Renta Petrolera.
Una vez concluido el circo electoral y refrendado el fraude, usando a la oposición como cabeza de turco para la aplicación masiva de la Ley contra la Delincuencia Organizada y Financiamiento del Terrorismo, y en un vano intento de reconstruir la polarización dentro del pueblo y trabajadores; se intensificó la lucha a muerte por el control del poder mediante el reagrupamiento de alianzas y acuerdos entre los dos bandos en pugna, situación que ciertamente era conocida por todo el país y que hoy simplemente Mario Silva hizo pública desde el mismo seno del chavismo. La proliferación de capillas, templos y altares donde cada “discípulo destacado del nuevo dios oficial” se reclama interprete “verdadero” de la doctrina, contenida en el Legado de Chávez[9], que decretara Maduro, como el nuevo texto sagrado del chavismo, acabaron por convertirse en una Torre de Babel .
En el gobierno, o en el PSUV, no existe un esbozo de programa de transformación que no sea otro que privatizar el petróleo y los recursos fundamentales del país, endeudar a la nación hasta el infinito, quebrar a PDVSA junto con las empresas básicas, destruir la infraestructura eléctrica y vial, devaluar, devaluar y volver a devaluar, emitir papel moneda, una y otra vez, aumentar impuestos, precios y tarifas de servicios públicos, importar todo con los dólares del petróleo.
En pocas palabras, para desvalijar a Venezuela, colocándola en manos del capital internacional, dentro de la llamada multipolaridad, no hace falta un proyecto de país o un programa alternativo; solo se requiere de un plan militar para continuar con el asalto al tesoro público y seguir drenando al exterior, y a los bolsillos de la Boliburguesía, de la Banca y burguesía mundial cantidades ingentes de capital, como lo han venido haciendo. Para saquear un país no se necesita de una clase social revolucionaria de obreros, técnicos, intelectuales o científicos, sino de asaltantes, de bandoleros, de mercenarios, y qué mejor instrumento posee la minoría propietaria dominante, que su ejército, policías y bandas llamadas partidos políticos creadas, organizadas, entrenadas y unificadas para esa misión. Ese, precisamente, es el papel de Diosdado y los “Centauros de 1987”, a quienes hoy “descubren” Mario Silva y algunos lacónicos dirigentes y simpatizantes del chavismo desde Aporrea, Grano de Maíz, La Guarura y otros medios de comunicación afectos al gobierno[10].
Pero quienes piensan que con la muerte de Chávez, se acabó el chavismo, no terminan de entender que la tarea del fallecido caudillo fue echar las bases “políticas, legales e ideológicas” de un nuevo modelo de Estado forajido, emergente, paralelo, militar policíaco, basado en el control social de la población a través de la militarización del país, aumento del poder policial, promoción y estímulo a la impunidad, criminalización de la protesta, división de la clase obrera, movilización y cooptación desde el Estado y en beneficio de éste, a todo un sector social informal, que constituye su más sólido apoyo de masas. Este modelo de Estado se caracteriza por la concentración del poder en manos del ejecutivo, cuyo único rasgo “democrático”, es la ilusión electoral cada año a partir del control absoluto de todos los poderes del Estado, máquinas de votación e informática incluidas.
El abierto apoyo internacional -desde EEUU hasta Rusia, China, Europa y, desde luego, los gobiernos del capital en toda América Latina- que hoy se le brinda al gobierno de Maduro-Diosdado, pese a criticas “menores” y a la alharaca de la oposición, es una prueba concluyente de que este modelo de Estado, en las actuales condiciones internacionales, es el que mejor asegura los intereses al capital internacional, independientemente del presidente de turno. Pero, evidentemente el hombre con el perfil para garantizar la continuidad de esa política es Diosdado Cabello, y no Nicolás Maduro. Esto ya lo intuyen tanto Mario Silva como sectores del chavismo que se pronuncian cada vez más alertando que el país está bajo el control de Cabello y de los militares, el ejército y policías, en especial algunas de las señaladas por Mario Silva: CICPC y Policía Nacional.
Y en esta parte de la denuncia de Mario Silva vale la pena detenerse en dos cosas de extrema importancia: Primero, no menciona para nada el papel dentro de la crisis a la tenebrosa Guardia Nacional Bolivariana, principal cuerpo militar mercenario del país, ligado directamente a Washington según denuncias desde el seno del propio ejército y de los militares bolivarianos, entre ellos el propio Chavez. Especialmente hoy cuando dicho cuerpo ocupa un lugar principal en la represión del movimiento popular y control policial de la población a través del Plan Patria Segura y DIBISE. Y, segundo, Mario Silva, reconoce que la Policía Nacional y el CICPC están en manos, no ya de Diosdado, sino que “tiene dos elementos que están con la ultra derecha, ni siquiera ya con Diosdado, muchos de sus elementos obedecen instrucciones de la oposición, porque son herederos” y agrega esta perla: “quien dirige la Universidad de la Policía Nacional está ligada a ONGs defensoras de derechos humanos que son de la derecha… Achkar, la que tiene apellido árabe. … está ligado a la derecha”.
Y esta denuncia tiene una doble connotación. De un lado, según Mario Silva, “De hecho, cuando inauguran la universidad, esta señora en su discurso habla de institucionalidad, Chávez, que está en esa inauguración, le da una… y eso está grabado porque eso salió en vivo, le da una coñaza y le dice que no, que eso no es así, que la Policía Nacional Bolivariana tiene que fundamentarse en los principios revolucionarios y bolivarianos”. La Universidad Nacional Experimental de la Seguridad (UNES), que dirige Soraya Achkar[11], miembro fundador de la ONG La Red de Apoyo es la encargada de la formación de las funcionarias y funcionarios de los siguientes órganos de seguridad: La Policía Nacional Bolivariana, cuerpos de policía estadales y municipales, Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (CICPC), cuerpos de bomberos y bomberas, Cuerpo de Protección Civil y Administración de Desastres, Cuerpo Técnico de Vigilancia y Transporte Terrestre, y Penitenciaristas.
La Red de Apoyo, es prácticamente la ONG que tiene el monopolio de los muy bien remunerados cursos de instrucción y formación de dichos funcionarios, con la carga ideológica reaccionaria que esto implica, reafirmada por el propio Mario Silva. Por el otro, el nefasto papel de esta organización no se queda allí. A lo anterior hay que unirle que desde el seno de esta organización han salido muchas veces los voceros y argumentos para atacar a otras organizaciones de DDHH acusándolas sin fundamento de “fascistas’. Y, para rematar sobre este tenebroso papel de la Red de Apoyo, lo más asombroso es que ella se ha dedicado a estructurar en todo el país un movimiento de Derechos Humanos en el seno del chavismo. Como vemos la “base popular del chavismo” no solo está cercada por Diosdado, sino en manos de la propia derecha.
Hoy, cuando los principales líderes del gobierno se consideran hijos, discípulos, seguidores o reencarnación del comandante eterno y supremo, Diosdado les llama a “ser como Chávez”; todos los dirigentes del gobierno juran lealtad a la memoria del fallecido líder, y todos los agentes del aparato ideológico intentan la defensa de su “legado teórico”. Y esta es, en mi opinión, la trampa mortal en la cual se encuentra metido un importante sector del chavismo que hoy no se reconoce representado ni por Maduro, ni por Cabello. Ante semejante encrucijada, acuden no a levantar la bandera de la autonomía ideológica, de la independencia de clase, del verdadero socialismo de y para los trabajadores, sino que apelan a la vieja y suicida táctica de optar por el mal menor, olvidándose de los trágicos y funestos resultados de estas políticas para los que se sitúan a la cola de los movimientos, programas y partidos del capital y la burguesía, independientemente de las variopintas denominaciones, o lemas con que encubran sus intereses de clase. En pocas palabras, ante la emboscada adoptan una verdadera huida hacia adelante.[12]
Todos aquellos que creen que la salvación de la “revolución bolivariana” está en apoyar a Maduro contra Diosdado, parecieran no captar la esencia de la situación: Ambos representan la continuidad de la política y economía que ha conducido a la sociedad venezolana a la crisis que padece en todos los órdenes. La lucha entre ambas camarillas se reduce a “continuar el legado de Chávez”, entendido éste como QUIÉN REPARTE LA RENTA PETROLERA DE ACUERDO A LA FUERZA E INTERESES DE LOS DIVERSOS SECTORES DE LAS CLASES DOMINANTES[13], que es en definitiva la esencia de las luchas políticas entre los diversos sectores de las clases dominantes de este país desde la época de Gómez.
Por otro lado, cómo se puede continuar o defender con coherencia y desde un punto de vista objetivo y científico, el legado teórico de un líder, que se definía como defensor de las ideas de Bolívar y de Zamora, creyente de Cristo y de la religión, del capitalismo de Estado y la concentración del poder ejecutivo, del nacionalismo, del partido único y del dirigente máximo, de un Poder Popular que le es transferido a los trabajadores desde arriba; y que con todo este compendio de realidades se califique ese proceso como de transición al socialismo -o esa contradicción llamada socialismo bolivariano-, como debe entenderlo cualquier liberal que por lo menos conozca el ABC del socialismo.
Socialismo es socialización y propiedad social de los principales medios de producción y no capitalismo de Estado; socialismo es poder para los trabajadores y no populismo; el socialismo está basado en el trabajo liberador y no en el yugo de las limosnas del Estado; socialismo es autodeterminación de la clase obrera basado en el poder armado y político a los trabajadores y no concentración de poder en una persona o minoría esclarecida; socialismo es internacionalismo proletario, y no unión de naciones dirigidas por burguesías; Socialismo es emancipación de un pueblo y no aumento de la dependencia y endeudamiento al capital extranjero; socialismo es trabajar por la extinción del Estado y no por aumentar su poder. A esta cruda realidad se enfrentan hoy las bases chavistas y sus referentes en el seno de los movimientos sociales, el Rey está desnudo, y pareciera que al fin les llegó la hora de las definiciones.
……………………….
Referencias:[1] En otro artículo analizaremos el marco político–económico de esta crisis, que está a la vista de todos.
[2] La grabación la controla en todo momento, el propio Silva, promete editarla y resulta bastante estúpido y necio creer que todo lo hace sin tomar ninguna medida de seguridad. Quien lea con detenimiento el comunicado que leyó Mario Silva la noche de su despedida, así como la reflexión que escribió luego en Aporrea.org, no admite dudas de ningún tipo.
[3] Los “51 minutos de Mario Silva” se venden en la autopista. Vease: http://laguarura.net/2013/05/23/mario-asume-tu-vaina-que-el-pueblo-te-respaldara-se-chavez-cono/.
[4] http://economia.noticias24.com/noticia/36413/giordani-carga-contra-la-boligarquia-que-ha-amasado-fortuna-en-nombre-de-la-revolucion/y http://politica.eluniversal.com/opinion/101015/y-ahora-la-boliburguesia y otros.
[5] Esta promoción fueron ascendidos a general el año pasado. Ver: http://www.ultimasnoticias.com.ve/noticias/actualidad/politica/generacion-diosdado-llego-a-rango-de-general.aspx
[6] Véase sobre los orígenes del 4 de febrero: http://www.soberania.org/Articulos/articulo_7989.htm. El historiador Agustín Blanco Muñóz que entrevistó a los principales dirigentes militares de este golpe, es con base a dichas entrevista que expuso la tesis del golpe permitido, y sobre todo el carácter anti comunista y anti izquierdista de ellos.
[7] Recuérdese todos los cambios de piel, de ideología, de planes que a lo largo de estos 14 años adoptó Chávez y la llamada revolución bolivariana.
[8] Palabras de Chávez: Discurso del 8 de diciembre de 2012.
[9] Este “legado” según la nueva religión está contenido en el llamado “Programa de la Patria”, que viene el quinto o sexto “plan de la nación” que se presenta al país y que al igual que los anteriores tendrá el mismo fin: Disfrazarlo por otro una nueva crisis o encrucijada que se le presente a la dirección chavista.
[10] En un próximo articulo trataremos precisamente sobre el papel histórico de Hugo Chavez y el partido militar dentro de la estrategia de la globalización y de la imposición del Nuevo Orden Mundial que adelanta hoy el capital financiero internacional dirigido por la burguesía anglo-sajona y apuntalado por la OTAN, ejército de EEUU y los principales organismos económicos, financieros y políticos del capitalismo mundial.
[11] Esta señora como es de todo conocido, es miembro del Consejo Federal de Gobierno desde el 2011. Dicho consejo fue creado por el propio Chavez en el 2005.
[12] En otro artículo nos referiremos a esta táctica del mal menor que invoca Mario Silva y que fue reeditada el 14 de abril: Se les hizo creer a la masa chavista que el enemigo principal era la derecha opositora, y resultó que se ha dormido con el enemigo a lo largo de estos años.
[13] Para una explicación sencilla e ilustrativa de cómo se reparte la Renta Petrolera y toda la retorica que se esconde con los llamados Planes de la Nación o de la Patria, es interesante leer el Capitulo Primero de “La Miseria en Venezuela’, de Michel Chossudovsky, Vadell Hermanos, Valencia, 1977. Páginas 19 a la 26.
sábado, 25 de mayo de 2013
PERCEPCIÓNES DEL SOCIALISMO EN LOS SECTORES D y E EN VENEZUELA.
Artículos
16/11/2010Las percepciones del socialismo en los sectores D y ELos venezolanos pueden pensar distinto pero todos quieren democracia / Es la más reciente investigación del Socialismo en Venezuela hecha por el Centro GumillaEtiquetas:socialismovenezuelacentro gumillainvestigacioncualitativaoposicionchavismonini
Recursos
El socialismo se ha convertido en un tema de conversación y discusión de los venezolanos de las primeras dos décadas del siglo XXI. No tenemos idea exacta de cuántos lo tienen como tema de diálogo o picoteo pero, sin duda, despierta interés y hasta pasión, a favor o en contra, muchas veces sin saber de qué se habla y otras tantas, con conocimiento de causa
Si bien no es la primera vez que se habla de socialismo en el país, puesto que la Venezuela contemporánea nació leyendo, discutiendo y escribiendo de socialismo, sí es la primera vez que la habladuría invade espacios inéditos.
Ya no es sólo en las casas de los partidos políticos, en las sedes de los diarios, radios y televisoras, en las oficinas públicas y privadas, en las universidades, liceos y escuelas, en las iglesias, sino en los abastos, en los estadios, mercados, en los centros comerciales, en las clínicas, en el transporte público, en las calles, en las playas, en las fiestas, los velorios; en fin, en la ciudad y en el campo, se habla de socialismo. Ricos, clases medias, pobres, campesinos, profesionales y extranjeros residentes o transeúntes, meten baza en la materia.
Sin embargo, pese a lo mucho que se habla, se puede decir que el saldo neto que tenemos como sociedad acerca del asunto es que no hay claridad acerca de lo que se está hablando sino mucha confusión, casi al nivel de una Torre de Babel, ya que el socialismo se habla en idiomas diferentes impidiendo la clarificación al respecto. Frente a los que proponen el socialismo al que asocian con variados referentes como Cristo, Simón Rodríguez, Bolívar, Marx, Zamora, etcétera, los que se oponen dicen que eso no es socialismo porque éste es concordia y que la gente viva bien; o que es algo ya vivido y fracasado, o incluso, que sí es posible un cierto tipo de socialismo pero democrático.
No es este el lugar para entrar a revisar los distintos lenguajes socialistas usados hoy día en Venezuela, pero sí es el lugar para dejar constancia de cómo perciben los sectores sociales más numerosos de la población (los estratos D y E) el socialismo que les llega por diversas vías. El estudio que presentamos a continuación es una muestra de que hasta los más pobres tienen su palabra que decir sobre el socialismo. Nuestro interés es el conocimiento de las ideas políticas que mueven a la sociedad de nuestro tiempo, pero no es un interés puramente académico (ya de por sí importante) sino que es también un interés político por el destino de nuestro país, destino determinado por las ideas y la cultura política que estemos generando en esta coyuntura histórica.
En ese sentido, debemos decir que el éxito de las ideas políticas depende no sólo de su difusión sino también de su razonabilidad social y aceptabilidad política, es decir, de la capacidad de esas ideas para darle un sentido de identidad política y de nación a un pueblo, ya sea porque produce respuestas efectivas a sus problemas, ya sea porque se corresponde con su visión de la vida y de la política. A la luz de este criterio, se puede decir que los sistemas políticos y sociales sólidos y legítimos son aquellos que consiguen traducir en hechos beneficiosos para la sociedad, ciertas ideas políticas sobre las que construyen, con ánimo de permanencia, el orden social e institucional. Venezuela vive hoy en día, un intenso debate sobre el tipo de ideas que regirá su futuro en el siglo XXI. En términos generales ese debate es entre una visión del socialismo y la democracia liberal.
Fuera de los partidos
Es un hecho, pues, que la palabra socialismo circula, hoy, cada vez más en el congestionado tráfico de las ideas políticas venezolanas. No es la primera vez que esa idea –imagen mental que nos hacemos de las cosas– se desplaza por el país, pero sí es la primera vez que lo hace con las características actuales. Al menos desde 1928 se viene hablando del socialismo en Venezuela. Sin embargo, hay diferencias significativas entre el uso del pasado y el uso que se le da hoy.
Entre 1928 y 1998, la idea del socialismo fue perseguida por el Estado de distintas maneras y no trascendió del ámbito de sus partidarios (partidos, movimientos, grupos e intelectuales y militantes) hacia el gran público; hoy, por el contrario, es una idea impulsada por el Estado, en cabeza del Ejecutivo nacional y, gracias a esa campaña ideológica de arriba hacia abajo, la idea está en la calle y quien la rechaza es una parte importante de la sociedad y sus expresiones políticas. Es el mismo Presidente de la República, día tras día, insistentemente, quien vocea la idea dándole un espacio de opinión pública con el que no contó en el pasado cuando la idea no era bien vista por los gobiernos de turno.
La idea socialista ha salido pues, de las paredes de los partidos y de los cubículos cerrados de los investigadores para transitar por las avenidas ideológicas de las ciudades y pueblos, encontrándose con los ciudadanos cuya cultura política ha discurrido –tradicionalmente– por canales democrático-liberales. Los venezolanos son el objeto de un debate desatado entre los partidarios del socialismo oficial y aquellos que creen en otras maneras de resolver los problemas sociales. Es una lucha tenaz por ver cuál mensaje conquista el alma popular y el corazón ciudadano.
Desde 2005, año en que asumió la consigna del socialismo del siglo XXI, Chávez no ha hecho más que repetir una y otra vez que lo suyo es socialismo contra capitalismo, que la salvación de Venezuela y, en particular, de los pobres, será con el socialismo sin llegar a precisar de qué tipo de socialismo se trata, haciendo conexión entre socialismo y otras corrientes ideológicas como el cristianismo, el bolivarianismo, el marxismo, el humanismo, el zamorismo, etcétera. Esta imprecisión influye en cómo la gente percibe el asunto, tal como se verá en este informe. Por ello, nos hemos propuesto averiguar si alguna idea de socialismo ha entrado en la cultura política ciudadana, hasta dónde y con cuál empaque ha penetrado entre los ciudadanos de los sectores populares; y cómo ha afectado a la idea democrática aquella idea de socialismo. Queda pendiente para otro informe interrogarse si se está construyendo un modelo socialista en Venezuela y qué tipo de socialismo sería.
La idea en la historia
El socialismo ha sido más importante en la historia ideológica del país de lo que a veces creemos. Se puede decir con propiedad que Venezuela entró en la época contemporánea de la mano de la reflexión socialista cuando en la década de los 20 y 30 del siglo XX surgieron los primeros pensadores y activistas políticos modernos cuyos planteamientos y prácticas iniciales fueron comunistas y socialistas. Del socialismo y contra el socialismo nacieron las principales corrientes ideológicas que darían lugar a los principales partidos políticos venezolanos que marcaron, sin duda, el modelo de país construido en el siglo XX.
Con el tiempo, la mayor parte de esos líderes se decantaron por la democracia liberal. Rómulo Betancourt dio sus primeros pasos en la órbita comunista para luego fundar AD, un partido de orientación social-populista, al interpretar que no había un sujeto clasista fuerte para impulsar la política comunista y que el ingreso petrolero podía ser usado para conseguir mejor calidad de vida para los pobres. Rafael Caldera organizó a Copei con una visión antagónica al socialismo pero con acento en lo social. El Partido Comunista de Venezuela (PCV) nació en 1931 con la prédica marxista, proponiendo una insurrección en contra de los propietarios de la tierra, el reparto de ésta a los campesinos y la nacionalización de los medios de producción. Pese a su rechazo a la democracia burguesa y a su exclusión del Pacto de Punto de Fijo en 1958, el PCV terminó acogiéndose a la democracia representativa a la cual, no obstante, combatiría en diversas coyunturas. De este último partido surgió, a comienzos de los setenta, un movimiento (Movimiento Al Socialismo, MAS) como encarnación de una vía democrática al socialismo, en rebeldía contra el socialismo soviético y sus especies, y dando un vuelco histórico a la idea socialista en el país. De aquellos tres troncos ideológicos y sus ramificaciones partidistas brotó el sistema político venezolano del siglo XX de carácter demo-liberal en el cual las ideas socialistas eran, electoralmente, minoritarias.
En efecto, de AD nacieron el MIR y el MEP, por mencionar sólo los más importantes; del PCV nacieron, entre otros, el MAS y La Causa R (LCR). El partido que puso el socialismo en la opinión pública venezolana fue el MAS, con sus sensacionales campañas electorales de los 70 que dieron paso rápidamente a la frustración por los decepcionantes resultados electorales: el llamado 5% histórico. La última gran esperanza socialista fue LCR a la cual el surgimiento del chavismo fulminó dividiéndola en varios pedazos.
Como puede verse, las ideas socialistas han acompañado la evolución histórica del país pero nunca fueron dominantes dentro del sistema político, ni siquiera con LCR, que llegó a tener un gran poder político en los noventa. La experiencia socialista del siglo XX en Venezuela dejó dos grandes corrientes: el socialismo marxista (prosoviético y castrista) y el socialismo democrático (antisoviético y anticastrista), cada uno con sus distintas especies.
Para las elecciones de 1998 el socialismo venezolano había alcanzado sus cotas más bajas. La democracia liberal había atraído y absorbido a los principales líderes socialistas de los sesenta y setenta. El socialismo parecía cosa del pasado, una verdadera antigüedad. Y en eso, apareció Chávez.
Hugo Chávez se formó ideológicamente en las tendencias más radicales de la izquierda marxista. Hecho ya Presidente no asumió la idea del socialismo en forma inmediata, pese a su pasado ideológico. Navegó inicialmente en las aguas de un patriotismo electoral que atrajo a muchos sectores altos, medios y bajos, logrando su victoria de 1998 con una amplia plataforma poli-clasista. La tesis del socialismo del siglo XXI apareció en su discurso en el 2005. Sin embargo, Chávez y el chavismo no han logrado hacerse con una ideología socialista estable y clara. Han vivido, más bien, en una indeterminación ideológica importante que puede estar afectando a sus seguidores en cuanto a la idea del socialismo que deben seguir. Claro, más allá de las ideas están los hechos, las políticas públicas aplicadas por el primer mandatario, que hablan más que mil palabras. Es sobre estas prácticas que los ciudadanos terminan pronunciándose.
Pasados doce años de gobierno chavista, algunas ideas de socialismo han permeado la opinión pública venezolana. Su difusor es el Presidente de la República. El público ha comenzado a pensar y discutir en el socialismo; sobre todo, el público seguidor del Presidente. También el público opositor piensa en el socialismo pero desde el ángulo del rechazo a un modelo que supone ya probado y fracasado y que poco tiene que aportar a la Venezuela de hoy. A todas estas se desconoce o se conoce poco, lo que piensan los pobres y, en general, los ciudadanos sobre el tema.
Dada la importancia del tópico y el poco estudio que hay sobre él, el Centro Gumilla viene investigándolo desde el 2009, contando ya con dos importantes trabajos al respecto. En efecto, desde la perspectiva de la cultura política, se llevó a cabo entre septiembre y octubre de 2009, la encuesta Valoraciones de la democracia la cual mostró que la idea del socialismo había comenzado a circular entre los venezolanos pero no con una sola visión sino desde distintas perspectivas. Hay quienes se identifican como seguidores del llamado socialismo del siglo XXI, hay también quienes creen en un socialismo democrático y, por último, hay quienes no creen en ningún tipo de socialismo. Sin embargo, hay que profundizar en esta línea de investigación a fin de precisar si estas son opiniones coyunturales o evidencian movimientos ideológicos más sólidos.
En ese sentido, el Centro Gumilla
acaba de realizar una nueva indagación, esta vez de carácter cualitativo, titulada Socialismo y democracia en la cultura política venezolana y sus respuestas a lo social.
Se explora aquí sobre la idea de socialismo que puede estarse formando en la población de menores recursos y su relación con otras ideas fundamentales como democracia y capitalismo. Mediante la técnica del focus group se exploraron las principales ideas, conceptos, expresiones lingüísticas, representaciones y símbolos que componen la imagen de socialismo en la cultura política del venezolano, cómo se relacionan estos tópicos con las ideas de democracia, y cómo se entiende lo social desde ambas posturas.
Se formaron tres grupos de entre ocho y diez personas, en tres ciudades, una considerada predominantemente chavista (Municipio Libertador), otra de influencia opositora (Maracaibo) y la tercera, (Barquisimeto) considerada como en conflicto por la división ocurrida allí entre el chavismo y el gobernador Henri Falcón. Los grupos se formaron con presencia igual de mujeres y hombres, con edades comprendidas entre los 24 y los 45 años, con inclinaciones políticas manifiestamente chavistas, opositoras y ni-ni, todos del nivel socioeconómico D-E e inscritos en el Registro Electoral.
El trabajo de campo se realizó del 17 al 25 de junio de 2010 con un total de 18 sesiones de grupo. Demás está decir que esta técnica de análisis no permite establecer frecuencias en las respuestas, por tanto, no deben leerse estos resultados en términos porcentuales sino como una suerte de auto-retrato ideológico realizado por los mismos ciudadanos, guiados por un moderador que orienta la sesión a objeto de que sean los participantes los que hablen y señalen sus creencias e ideas.
Autoretrato ideológico
¿Cómo ven los ciudadanos de los sectores D y E el socialismo, la democracia y el capitalismo?
Percepción del socialismo
Para la oposición: el socialismo aplicado por Chávez no ha generado ningún cambio:
Nada cambió, nada, estamos igualitos con la diferencia que ahora la quieren pintar de rojo y dicen que son socialistas, pero es lo mismo, una burocracia.
Para los ni-ni, el socialismo es una promesa incumplida:
Pienso como algo hipócrita, el socialista es alguien que promete, promete y promete y no cumple y el socialista debería ir por la unidad social y ahorita en realidad eso no es aplicable.
En palabras de los chavistas:
Es que tienes beneficios, es todos beneficiados, son ayudas a todas las personas, sin ninguna diferencia, es ser iguales, es actuar con igualdad tanto de pensamiento como de acción, ayudar al presidente Chávez, trabajar en comunidad, ayudarnos unos a otros…
Cuando expropian una compañía uno pasa como a ser socio de la compañía y eso está bien porque lo de los beneficios, eso no va a fallar. (…) Uno le trabaja al Gobierno y eso es mejor…uno ya no es esclavo. Es igualito que trabajar en un colectivo en un terreno y venderle al Gobierno.
En palabras de los opositores:
Es querer quitarte tus cosas. Por lo menos si yo tengo dos casas, para que esté gente del Gobierno, gente cercana a ellos, porque siempre las cosas son para los que están allí. No es una persona imparcial.
¿Ser socialista no es igualdad? Entonces, si voy a dar la ley empieza por casa, tú ves a la gente de la V, su casa, sus carros, ¿entonces qué le criticabas a lo anterior?
En palabras de los chavistas
Chávez puede hacer bien su gestión pero hay gente a su alrededor que falla. No todos son socialistas; no están comprometidos 100% a lo que en realidad es el socialismo.
Hay una que otra cosa como por ejemplo en los CDI, porque yo fui al de Cabudare, con un dolor de estómago y de broma no me le guindo al doctor de la bata para que me atendiera y yo con ese dolor de estómago y nada que me atendían, era un cubano, me dijo ¿qué es lo que usted tiene? Y sin revisarme, me dijo tómese esto, luego como seguía con el dolor fui al ambulatorio, me atendió una doctora venezolana, me revisó, me mandó un remedio y me curé…hay fallas. Los cubanos para todo mandan lo mismo, Paracetamol.
En palabras de la oposición:
Todo lo que agarran lo destruyen, expropian, ¿dónde están los Bancos que él ha creado? Son capitalistas disfrazados de socialistas. Si yo trabajo y lucho por algo y tengo uno o dos carros vienen ellos a decir lo que debo tener.
Con el cuento del socialismo la sociedad está viciada, aquí hay gente que lo que quiere es que le regalen todo. Lamentablemente, muchos venezolanos se han dejado llevar por el facilismo, ¿para qué voy a trabajar si me están regalando la plata?, no trabajo, me voy a una cola, me voy a una marcha, me regalaron la plata y la comida de hoy, pero no piensan en el mañana. El facilismo y el vicio del venezolano.
En palabras de los ni-ni:
No nos gusta el socialismo porque tiene muchas cosas que no sirven. No puedo estar de acuerdo con que uno necesite algo y ellos no cumplan con las ayudas.
Lo que pasa es que es sólo para beneficiar a un grupo y no a toda la sociedad. El socialismo es estar con él, trabajarle a él, pensar como él y hacer lo que él quiera, comer lo que él quiera.
En todos los grupos, hay el temor de que el socialismo venezolano derive en el modelo cubano, incluyendo a los chavistas. Estos rechazan el modelo comunista cubano. Entre los opositores y los ni-ni, ese camino ya se está transitando. El modelo cubano tiene algunos elementos positivos para los chavistas como el deporte, la salud y la percepción de seguridad cuando han viajado. Sin embargo, rechazan rotundamente la aplicación del mismo afirmando que “Cuba es Cuba y Venezuela es Venezuela” o “estamos en otra época”, o “estamos en un mundo globalizado”. En palabras de los chavistas:
Fui a Cuba y a mí me fue bien allá, la pasé bien. La gente es especial, no hay ladrones, no se meten contigo. Los que no han viajado hablan mal pero yo fui y me parece que estuvo bien.
En Cuba hay muchas limitaciones como no poder salir del país, no poder expresarte. Fidel es el único candidato y es el papá de Chávez y el padre de las ideologías y si Chávez se pone como Fidel es culpa nuestra. No le perdonaría a Chávez que ponga esto como Cuba porque eso sería comunismo, eso sería un engaño. Salgo para Miraflores. No creo que él lo haga.
Para los opositores y los ni-ni, hay un rechazo absoluto y total a la posibilidad de que Venezuela termine siendo como Cuba. Ese es uno de los principales temores frente al proyecto chavista y se apoyan en esa creencia por los convenios o lo que estos entrevistados llaman regalos, la presencia de cubanos en Venezuela y la constante referencia de Chávez a Fidel Castro y/o a Cuba. En palabras de los opositores:
Todo allá está arruinado. Por eso uno se pregunta ¿si Cuba es tan bella y es un paraíso, cómo es que hay tantos balseros, por qué se van y se tiran al mar y prefieren que se los coman los tiburones? Por algo será. Todos los cubanos que están aquí no se devuelven para allá y algunos se han ido a Miami. (…) Fidel Castro dejó al hermano y eso no debería ser porque allá también se debería estudiar para ser político.
En palabras de los ni-ni:
En lugar de ser una pequeña Cuba vamos a ser una gran Cuba. Al principio la gente estaba temerosa, la gente decía que Venezuela iba a ser una dictadura como en Cuba, pero Chávez lo está haciendo poquito a poco. No puso de una vez la dictadura.
En resumen
La investigación realizada muestra que la idea de socialismo, tal como la ha promocionado Chávez, ha entrado en el discurso de los sectores populares entrevistados. Socialismo es lo que Chávez hace y dice. En ese sentido, se puede hablar de un socialismo chavista. Por tanto, hay que analizar lo que el mandatario hace y dice. En general, se trata de políticas de distribución de recursos sociales a los sectores más vulnerables de la población con la expectativa a futuro de llegar a ser un sistema de inclusión. Para los opositores y ni-ni, se trata de un sistema ya probado en la Unión Soviética y Cuba, entre otros países, caracterizado por el empobrecimiento, la escasez, que termina engañando a la gente y creando un nuevo sistema de privilegios, desigualdades y persecuciones.
Las ideas del socialismo que se hacen los sectores populares afectos y opositores al Presidente de la República (así como los ni-ni) merecen unos comentarios. El principal es que si socialismo es igual a distribuir recursos, ya sabemos que las políticas de reparto de recursos han sido llevadas a cabo por muchos gobiernos en Venezuela y en el mundo, sin mayores pretensiones ideológicas, mucho menos que ello signifique socialismo.
La distribución de recursos puede ser, quizás, un ejercicio de justicia compensatoria o correctiva como la llamó Aristóteles, es decir, un acto por el cual el Estado, la sociedad o una parte de ella, deben una reparación a un sector social que ha estado en situación de pobreza y discriminación constante por largo tiempo. En tal sentido, los gobiernos desarrollan políticas sociales mediante las cuales trasladan recursos públicos a dichos sectores con la finalidad de combatir la pobreza. Sin embargo, si esto no convierte al pobre en ciudadano pleno, la pobreza se reproducirá permanentemente. Es decir, si esas políticas, junto a una estrategia económica productiva, no elevan significativamente el nivel de vida de la gente hasta sacarlos de la pobreza, estamos ante políticas populistas en lugar de políticas populares, es decir, políticas que se alimentan de la pobreza pero que no salen de ella.
Otra cosa sería que la política contra la pobreza no fuera sólo para mitigar necesidades sociales concretas y presentes, sino para crear un modelo de sociedad de igualdad de oportunidades y de justicia distributiva, con un ciudadano activo y autónomo que asuma su vida en un entorno digno. De esta forma el maltrato social cesaría y la pobreza no se reproduciría. Los pobres se convertirían en ciudadanos plenos, es decir, con un nivel de vida alejado de la precariedad y la indigencia que son causales de dependencia política y social. Allí estaríamos ante otro escenario que podríamos llamar, tomar la pobreza en serio.
Los pobres serían así sujetos de derechos políticos y sociales en el marco de una economía productiva y un Estado constitucional-democrático; no en receptor pasivo de beneficios sociales, –la famosa ayudita venezolana– que pueden mitigar temporalmente penurias humanas, pero no resuelven el problema de fondo.
En relación con la idea que tienen los opositores y los ni-ni sobre el socialismo como equiparable exclusivamente con las experiencias soviéticas y cubana, es preciso decir que es posible un socialismo democrático que no liquide las libertades, ni la fuente de creación de riquezas y cree una institucionalidad de bienestar social que garantice, formal y materialmente, una procura existencial mínima a los ciudadanos a fin de evitar la menesterosidad social. El modelo sueco, entre otros, está ahí para hablar bien de un país que evitó el socialismo productivo y optó por el socialismo distributivo, en la idea de democratizar la sociedad y la economía pero sin ir a otro modelo económico (el comunista), que habría destruido las fuentes de riqueza y llevaría a un viaje sin retorno hacia la escasez y el empobrecimiento. Quizás el fracaso del socialismo real y la reorientación del comunismo chino en clave capitalista, está mostrando que el socialismo como sistema productivo no es viable porque tiende a manejar la economía con una planificación centralizada y burocrática ajena totalmente a la racionalidad económica. Y que los éxitos de los países con estados de bienestar social (con todo y su crisis actual) muestran que sí es posible un socialismo distributivo por vía de una institucionalidad que tenga al ciudadano como el centro de su actuación protectora y con base en la productividad económica, la imposición progresiva y la regulación sobre los aspectos más nocivos de la economía de mercado. En otras palabras, es posible un socialismo democrático que tome la pobreza en serio a partir del respecto al ciudadano.
La democracia vista por los ciudadanos
La investigación también indagó sobre la percepción que tienen los sectores populares de la democracia venezolana. Al pedírseles que asociaran espontáneamente la palabra democracia con algunas ideas, esto fue lo que resultó.
Dicho por los ni-ni (y compartido por los otros grupos)
En el beisbol o en el fútbol siempre hay una preferencia y al final la gente siempre sale tranquila, abrazándose, no cayéndose a golpes y dicen vamos a tomarnos unas cervezas, hay una unión, un acuerdo, hay respeto a la opinión de las otras personas…imagínate ponerse de acuerdo con toda la cantidad de personas que somos los venezolanos, cada quien tiene su opinión y hay que respetarla y tener una manera educada de hacer entender la opinión de uno. Eso es democracia.
Como se ve democracia es diversidad de criterios, de preferencias distintas, de gustos y visiones que congenian y se hermanan en un acuerdo basado, en última instancia, en el respeto mutuo. No se pretende la unanimidad, ni hacer que el otro abandone sus propias opiniones (lo que tampoco sería antidemocrático, salvo que se le obligara), ni castigar o reprimir a quien tenga ideas distintas, sino que éstas convivan unas al lado de las otras. Eso es democracia.
La diversidad de opiniones y preferencias señalada en el punto anterior sólo es posible porque se es libre. La libertad aparece como el atributo fundamental de la democracia y como el principio último de decisión. Es libertad en sentido amplio. Implica la capacidad de discernimiento o libre albedrío de cada individuo y también la posibilidad de actuar, pensar y expresarse según la opinión de cada quien. En fin de cuentas, puedo tener la opinión o la preferencia que quiera porque soy libre para ello y eso debe respetarse. Dicho en palabras de los propios participantes:
Para los chavistas
“Es libertad de expresión, libertad total, y ahora nos llamamos y somos socialistas, es libertad de opinar y de que respeten.”
Para la oposición
“Libertad de expresión, el derecho de cada venezolano de opinar y tomar decisiones”
Los participantes tienen claro que la democracia se asocia con el derecho a votar que es la fuente de legitimidad por excelencia de los gobernantes. La gente tiene la posibilidad real de decidir mediante elecciones.
En palabras de un chavista (compartidas por los otros grupos)
La democracia tiene muchos términos como libertad de expresión, votar, la democracia participativa que es la que se está viviendo ahorita, antes todo era a dedo, por ejemplo a mi me pidieron ser presidente de la junta de vecinos sin votación y yo no quise porque dije que tenía que haber más candidatos y votación, los vecinos tienen que votar.
Un segundo significado atribuido a la democracia es que en ella los individuos tienen derechos y deberes constitucionales.
Los participantes perciben cambios en la textura del tejido democrático y valoran históricamente la evolución de la democracia. Para los ni-ni:
A nivel de Venezuela, como estamos ahorita, lo asociaría con la IV República porque entre comillas, en la IV República se tenía más libertad de expresión, la tenencia de algo, la decisión de uno valía, más que lo que estamos viviendo hoy en día.
Para los chavistas hay incluso un cambio más profundo: la idea de la democracia se transmuta con el socialismo y con Chávez. La democracia y el socialismo se metamorfosean en Chávez.
Imágenes de la democracia
Al hablar de democracia, se les solicitó a los entrevistados las imágenes que definen al concepto en referencia, de modo de encontrar elementos que pudieran ilustrar la percepción que tienen del mismo.
Como vimos antes, el concepto de democracia surge como una idea cohesionada entre los entrevistados independientemente de las diferentes posturas ideológicas.
Sn embargo, se encuentran pequeñas rupturas entre la visión de los opositores y ni-ni versus la de los chavistas, quienes agregan que democracia también es: Chávez, Socialismo, Simón Bolívar, el color rojo. Dicen que “es el color de nuestro Presidente, el color que identifica al partido”.
Ventajas de la democracia
Al indagar en relación con las ventajas que encuentran en el sistema democrático, coinciden en ratificar los aspectos verbalizados como definición de la misma, así refieren:
Para los entrevistados de oposición, especialmente, pero también para los ni-ni, sólo la democracia garantiza la libertad en todos los sentidos de la palabra incluyendo, además, la garantía al derecho de propiedad, cosa que no ven garantizada en el socialismo.
Después de los conceptos centrales de libertad, posibilidad de votar, deberes y derechos, algunos entrevistados, de la oposición y ni-ni, indican otros aspectos como: la estabilidad, el respeto a la propiedad.
En tanto que quienes se autodefinen como chavistas proponen lo siguiente:
En otras palabras, los chavistas tienden a ir asimilando el concepto de democracia con la figura de un líder único, así como los beneficios, la participación y la seguridad.
Desventajas de la democracia
Al indagar en relación con las desventajas que encuentran en el sistema democrático refieren aspectos que estarían relacionados con la ausencia de control y sanción –como la falta de acatamiento a las normas y leyes–, la corrupción, la inseguridad y excesos como la politiquería y el partidismo.
Para, los ni-ni y los opositores, las desventajas de la democracia se refieren más a ésta democracia, es decir, el sistema que progresivamente se ha ido implantando en el país, desde 1999.
Los chavistas ven como desventaja los excesos de los medios de comunicación; a su juicio, deben mostrar pruebas de sus afirmaciones, respetar la figura del Presidente y ofrecer noticias positivas.
Para los chavistas
Para la oposición
Para los ni-ni
Finalmente, los opositores y los ni-ni reconocen que en la democracia se valora el esfuerzo y el logro de las metas personales o individuales a través de la lucha, el estudio y la preparación, el mérito; incluso, ello incluye el abolengo y la tradición familiar que ha contribuido con el desarrollo económico del país, de sus trabajadores, permitiendo el ascenso y el crecimiento personal y profesional, aunque manteniendo la idea de que una cosa es igualdad de oportunidades y otra, igualdad social absoluta.
Por el contrario, los chavistas ven a la democracia, como la deuda social de una sociedad caracterizada por la exclusión y la falta de oportunidades, cuestión que, para ellos, está corrigiendo el actual Presidente.
Conclusiones
Esta segunda investigación de campo del Centro Gumilla arroja nuevas luces sobre un tema complejo pero de gran importancia y actualidad para Venezuela. Saber qué piensan los venezolanos sobre temas como la democracia y el socialismo es de vital interés para la evolución histórica del país. En esta oportunidad se ha realizado un nuevo trabajo de corte cualitativo a objeto de indagar más sobre las ideas políticas de los venezolanos de este tiempo, en particular de los venezolanos más pobres, los pertenecientes a los llamados sectores D y E de la población.
El estudio confirma los hallazgos del primero en el sentido de que el socialismo es un discurso que ha ingresado en el movimiento de las ideas políticas en Venezuela, en buena parte, por el impulso que le da el Presidente de la República. Sin embargo, no es despreciable el efecto que en esta difusión pueda tener la tradición histórica del pensamiento socialista nacida a comienzos del siglo XX.
Mientras que para los opositores y el grupo de los ni-ni se trata de una ideología ya probada y fracasada, para los chavistas se trata de un sistema de reparto de beneficios sociales y de inclusión que está en construcción y que ellos identifican, en clave de metamorfosis, con el mismo Presidente. En este punto hay una polarización que, según el criterio del autor de este Dossier, es otra forma de expresión de la polarización política más que una polarización ideológica, debido a los vasos comunicantes –coincidencias– que hay entre todos los grupos acerca de temas como la propiedad privada, la democracia y el temor al modelo cubano.
En cuanto a la democracia se observa una gran coincidencia acerca de su valor como principio a ser usado para resolver diferencias de criterios, de opinión y de preferencias políticas. Se observa que la democracia no genera mayores preocupaciones a los grupos entrevistados puesto que se da como un valor establecido y se le ve como igual a libertad y a la posibilidad de elegir, entre los significados más connotados.
Este estudio constituye un paso adelante en el conocimiento de nuestra realidad ideológica actual. Ofrece un material empírico de primera mano que se ofrece a los lectores y estudiosos de nuestra vida política. Y sirve, incluso, para la toma de decisiones en materia de políticas sociales. En el fondo, lo que vemos aquí son venezolanos deseosos de que algún día podamos tener un Estado de bienestar social, que tome la pobreza en serio y les ofrezca a las personas de menores recursos un puente para pasar de la condición de pobres a la condición de ciudadanos de una democracia social, de derecho y económicamente productiva. Ese es el reto verdadero del siglo XXI y de los siglos por venir.
|
martes, 21 de mayo de 2013
EL PAPA CONDENÓ LA CRISIS DE LA ÉTICA.
Papa Francisco
Domingo 19 de mayo de 2013 | Publicado en edición impresa
Vaticano
El Papa condenó "la crisis de la ética"
El Mundo
"Ésta es una crisis del hombre que destruye al hombre", dijo, ante unas 200.000 personas, en el mayor encuentro en San Pedro desde que asumió como Pontífice; también estuvo con Merkel
ROMA.- "¡La falta de ética en la vida pública le hace mucho mal a la humanidad entera! Si caen las inversiones, los bancos, ésta es una tragedia; si las familias están mal, no tienen qué comer, no pasa nada: ésta es nuestra crisis de hoy."
Francisco no sólo batió ayer su récord de convocatoria al reunir en la Plaza San Pedro a más de 200.000 fieles de 150 movimientos, nuevas comunidades y asociaciones eclesiales que participaron en una vigilia de oración en vísperas de Pentecostés. Al responder cuatro preguntas realizadas por representantes de estos grupos, el Papa argentino volvió a sorprender al asegurar que la verdadera crisis de hoy es pensar en los bancos, mientras que hay gente que no tiene qué comer."Ésta es una crisis del hombre que destruye al hombre. En la vida pública, política, si no hay ética todo, es posible, todo se puede hacer", clamó. Al denunciar que la verdadera crisis de hoy no es económica, sino la crisis de un hombre falto de ética debido a una "cultura del descarte" que debe transformarse en "cultura del encuentro", el Papa manifestó su indignación ante la indiferencia actual.
"Hoy no es noticia si muere un mendigo, no es noticia que miles de niños no tienen para comer, sino es noticia el escándalo", disparó. "Si caen las inversiones, los bancos, ésta es una tragedia; si las familias están mal, no tienen qué comer, no pasa nada: ésta es nuestra crisis de hoy", denunció, al explicar que "una Iglesia pobre para los pobres va en contra de esta mentalidad".
Francisco habló así, con palabras fuertes, después de una tarde de cánticos, oraciones, clima de fiesta y testimonios en la Plaza San Pedro.
Antes se había reunido con la canciller alemana, Angela Merkel, quien les dijo a los periodistas que hablaron sobre la regulación de los mercados financieros, luego de las críticas de Francisco el jueves pasado.
El encuentro de la Plaza San Pedro culminó con Francisco encantando al auditorio al responder cuatro preguntas. Éstas giraron en torno a la fe y a cómo puede construirse esa "Iglesia de los pobres y para los pobres" de la que habló al inicio de su pontificado.
Hablando con pasión, en forma directa y clara, Francisco reiteró que quiere una Iglesia que salga hacia las periferias existenciales del mundo y no encerrada en sí misma. "¡Cuando la Iglesia se encierra, se enferma! También nosotros tenemos que salir de nosotros mismos. Cuando uno sale de casa, corre el riesgo de tener un accidente. Bueno, prefiero una Iglesia que sale y se accidenta que una Iglesia enferma, encerrada en sí misma", aseguró, lo que provocó aplausos.
Historia de fe
Ante una pregunta, el ex arzobispo de Buenos Aires contó su historia de cuando él mismo encontró la fe, "que no se aprende en los libros".Fue el 21 de septiembre de 1953, evocó, cuando antes de ir a festejar el Día de la Primavera con sus amigos, quiso confesarse con un cura desconocido y sintió el llamado de Dios. "Dios me primereó, él me estaba esperando", evocó.
Ante una pregunta de cómo uno puede mantener viva la fe, algo tan frágil, Francisco dijo: "Personalmente, lo que me hace fuerte es rezar todos los días el Rosario, rezarle a la Virgen".
Ante la pregunta de qué debe ser lo más importante para los movimientos católicos, Francisco no tuvo dudas. "Lo más importante es Jesús, él es el líder, hay que dejarse guiar por Jesús, no hay que pensar tantas estrategias, porque la evangelización se hace con el testimonio", aseguró el Santo Padre.
"Como dijeron Juan Pablo II y Benedicto XVI, en este mundo hacen falta testimonios, coherencia de vida", insistió. Y subrayó que para anunciar el Evangelio hacen falta dos virtudes: el coraje y la paciencia.
Destacó, por otra parte y luego del conmovedor testimonio de un médico paquistaní católico cuyo hermano fue asesinado por extremistas, la importancia de promover la libertad religiosa en todo el mundo, cualquiera que sea la confesión, "porque todos son hijos de Dios".
Al hablar de la importancia suprema de Jesús, bromeando, pero en serio, el Papa dijo que tenía que retar a los asistentes a la Vigilia, porque cuando llegó a la Plaza y la recorrió durante varios minutos en papamóvil, lo aclamaron al grito de "¡Francesco! ¡Francesco!".
"Quiero que griten «¡Jesús!». De ahora en más, basta de Francesco, griten Jesús", pidió. El deseo, al final de su discurso, fue cumplido. Junto a una catarata de aplausos, los 200.000 fieles de todo el mundo -entre los que había neocatecumenale, focolarinos, del movimiento de Comunión y Liberación, de la comunidad de San Egidio- empezaron a gritar "¡Gesú! ¡Gesú!", como quería Francisco..
Suscribirse a:
Entradas (Atom)